
Se registró una alta concurrencia de fieles durante las celebraciones de Pascua, en el cierre del calendario litúrgico de la Semana Santa en la ciudad de Salta.
Desde las primeras horas del domingo se observó movimiento notorio. La jornada comenzó con la oración de Laudes y continuó con el espacio de confesiones, que se desarrolló entre las 9 y las 12. Durante ese tramo se mantuvo una circulación constante de personas que se acercaron a participar de las actividades previas a la celebración principal.
El momento central tuvo lugar por la noche, con la misa de Pascua presidida por el arzobispo Mario Cargnello. La celebración reunió a una importante cantidad de fieles dentro de la Catedral y en sus alrededores, en un esquema de participación que se sostuvo a lo largo de toda la jornada.
La actividad del domingo se dio en continuidad con la Vigilia Pascual realizada la noche anterior, que también convocó a un número significativo de asistentes. En esa ceremonia, el inicio se desarrolló en la explanada del templo con la bendición del fuego y el encendido del cirio pascual. Luego, los fieles ingresaron al interior de la iglesia, que permanecía a oscuras, y encendieron velas como parte del rito litúrgico.
Durante ambas jornadas se registró un flujo constante de personas en el centro de la ciudad, especialmente en el entorno de la Catedral. La participación se dio de manera escalonada, con asistentes que se sumaron a las distintas actividades programadas a lo largo del día y la noche.
La organización de las actividades permitió sostener la dinámica de ingreso y permanencia dentro del templo, mientras que en el exterior también se observó presencia de personas que siguieron las celebraciones.
