La diputada nacional socialista Mónica Fein, ex intendenta de Rosario, lanzó fuertes críticas contra la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei y anticipó que el bloque socialista votará en contra en la Cámara de Diputados.
En diálogo con Punto Uno, la legisladora calificó la iniciativa como “una ley que viene a llevarnos por lo menos un siglo atrás” y aseguró que no generará empleo, sino mayor precarización.
“Lo han dicho economistas heterodoxos y ortodoxos: ninguna ley laboral genera empleo si no hay desarrollo económico. Si no hay producción, si no hay mercado interno, no se va a generar trabajo”, afirmó.
Mónica Fein también cuestionó con dureza el nuevo esquema de indemnizaciones. “Realmente vienen a pagar su propio despido. Y además se lo van a pagar en cuotas”, advirtió y explicó que el fondo de cese laboral propuesto no favorece a las pequeñas y medianas empresas: “Una pyme tendría que esperar ocho años para tener dinero suficiente para despedir a un trabajador, mientras que una gran empresa con uno o dos meses ya podría hacerlo. No hay nada positivo para las pymes”.
Para la legisladora, la reforma deja “más precario al que ya está precario” y no incorpora avances para los trabajadores de plataformas digitales. “En cambio, pone al trabajador formal en una condición casi de esclavitud moderna”, sostuvo, y ejemplificó: “Podrá trabajar 12 horas, perder la posibilidad de compartir tiempo con su familia, depender del horario que le defina el empleador”.
Fein también criticó la idea de “flexibilidad” defendida por el oficialismo. “Escuchaba a Patricia Bullrich decir que esto le da flexibilidad al trabajador. ¿Usted se imagina a una cajera de supermercado diciéndole a su jefe que se va tres horas porque su hijo tiene fútbol? Esa relación no es entre iguales. El empleador define y el trabajador se adapta, porque hay filas para ocupar ese puesto”.
En ese sentido respaldó los datos que indican una fuerte caída del empleo formal. “En noviembre perdimos 17.000 puestos formales. En Santa Fe ya son 21.000. Y esto es el principio”, alertó y cuestionó el rumbo económico nacional: “Si el país abre indiscriminadamente las importaciones, sin un proceso productivo diversificado, es muy difícil sostener empleo. En Santa Fe tenemos un clúster de cadena de frío que fabrica heladeras y freezers. Hoy compiten con productos importados más baratos. Fabricar emplea 40 trabajadores; importar puede hacerse con seis. No es lo mismo”.
Para Fein, la política de apertura está transformando a fabricantes en importadores y eso tiene un impacto directo en la pérdida de puestos laborales. “Esas personas quedan en mayor vulnerabilidad con esta ley”, afirmó.
El antecedente socialista en Santa Fe
Fein reivindicó la experiencia de los gobiernos socialistas en Santa Fe, particularmente durante la gestión de Miguel Lifschitz. “Se puede generar trabajo cambiando la mirada. Acompañando a las pymes, potenciando la ciencia y la técnica vinculadas al sector productivo, desarrollando infraestructura en cada localidad” y recordó que en la su provincia se crearon por primera vez comités mixtos de higiene y seguridad laboral, integrados por trabajadores y empresarios. “Eso mejora la producción y protege la vida del trabajador, que es lo más importante”.
Por eso apeló a la tradición histórica del socialismo argentino: “Nosotros venimos de Alfredo Palacios, que impulsaba las ocho horas de trabajo. Hoy estamos discutiendo jornadas que pueden llegar a 12”.
Consultada sobre una eventual judicialización, Fein señaló que una ley votada por el Congreso es más compleja de impugnar que un DNU, aunque no descartó presentaciones parciales por inconstitucionalidad en relación con el artículo 14 bis de la Constitución Nacional pero advirtió que “mientras tanto, la afectación en la vida de los trabajadores va a existir” y denunció que el oficialismo logró consensos “bilaterales” para avanzar con la reforma: “Han acordado con gobernadores por los recursos, con la conducción sindical por el aporte sindical, con los bancos para que las billeteras no compitan. Pero trabajadores y pymes no se sentaron en ninguna mesa”.
Para Fein, el resultado es evidente: “Cada uno protegió su interés sectorial, pero el interés general —tener trabajo digno que permita vivienda, educación y salud— no se está garantizando”.
Consultada sobre Rosario, ciudad de la que fue intendenta durante el gobierno socialista y el presente, reconoció que la ciudad atravesó momentos complejos vinculados a la violencia, aunque aseguró que la situación mejoró. Señaló además que los empleados públicos han perdido más del 30% de su poder adquisitivo, incluyendo docentes, personal de salud y fuerzas de seguridad.
Finalmente, de cara al escenario político hacia 2027, fue clara: “Hay que pensar en una alternativa a Milei. Él tiene claro hacia dónde va. Nosotros tenemos que construir un consenso mayoritario para reconstruir el desarrollo económico con inclusión social, sin volver al pasado” y concluyó: “El objetivo del desarrollo de un país es que las personas puedan tener una vida plena. Hoy estamos perdiendo de vista eso. Ojalá podamos recuperar una mirada más humana, más inclusiva y más democrática”.
