
Luego de que uno de los pilotes del Puente Viejo de Santa Lucía cediera, el jefe de Gabinete de la Municipalidad de Salta, Juan Manuel Chalabe, apuntó contra la gestión anterior y puso en duda la calidad de las obras realizadas durante ese período.
El funcionario recordó que en 2020 la ex intendenta Bettina Romero había anunciado una refacción total del puente, presentándola como una solución definitiva para los vecinos de la zona. “Para nosotros las obras tienen que tener calidad”, en un primer momento.
Luego sostuvo que “es muy importante fortalecer los puentes. Trabajamos reforzando las bases para garantizar la seguridad vial y la doble circulación vehicular”.
Sin embargo, Chalabe señaló que, según reconocimientos públicos recientes, de las cinco pilas que debían ser refaccionadas solo se intervino una. “Hay una contradicción entre lo que se comunicó oficialmente y lo que realmente se hizo”, sostuvo.
En ese marco, afirmó que la actual gestión analiza posibles acciones legales contra la exintendenta y los funcionarios responsables. “Cuando se ejecuta una obra pública hay una responsabilidad entre lo que se informa, lo que se certifica y lo que realmente se hace”, remarcó.
Finalmente, fue contundente: “La obra pública no puede ser solo propaganda, es una responsabilidad con la vida de los salteños”.
La respuesta no tardó
Por su parte, la ex intendenta capitalina, Bettina Romero, sostuvo que el deterioro registrado corresponde a la estructura original del puente y no a las obras de refuerzo realizadas durante su gestión.
Recordó que “el viejo puente Santa Lucía estaba sin operatividad desde la gestión de Miguel Isa. A falta de inversiones en su estructura, solo se dispuso (en ese momento) de una semaforización para circular en un solo sentido por vez".
En 2020, ante el estado crítico del paso, el municipio decidió ejecutar trabajos para evitar su cierre definitivo. "Frente a esta situación de años, se dispuso la intervención para garantizar la operatividad del puente y la seguridad del tránsito y peatones, reforzando una de las pilas más afectadas en ese momento", explicó la ex intendenta.
De acuerdo con su descripción, esas tareas incluyeron una intervención estructural específica. "Se trabajó con pilotes de 12 metros de profundidad y aumento de su capacidad de soporte, basados en un diseño y cálculo estructural aprobado por el Consejo de Ingenieros", detalló.
La ex funcionara remarcó que el daño actual se produjo en sectores que no formaron parte de aquella obra. "Lo que hoy se ve dañado corresponde a elementos de la estructura original, una obra con décadas de servicio, expuesta durante años a la acción del agua, crecidas y al envejecimiento natural de los materiales", señaló. En ese marco, aseguró que la situación actual no está vinculada con los trabajos realizados en 2020.
