marocco 2502 colAntonio Marocco

A veces, a pesar del contacto con las urgencias y el ritmo que impone la agenda pública, uno recién comprende cabalmente el pulso real de algunas cosas en los gestos más sencillos.

A veces, a pesar del contacto con las urgencias y el ritmo que impone la agenda pública, uno recién comprende cabalmente el pulso real de algunas cosas en los gestos más sencillos.

Me pasó esta semana al compartir un desayuno con los chicos de la escuela de Cerro Negro, de La Poma… escucharlos contar sus sueños, como los de Natali, que con su guardapolvo me decía que de grande quiere ser jueza.

Basta su sueño para entender inmediatamente lo importante que es la educación pública en el día a día de las familias. Sería una inmoralidad que los chicos de nuestro país perdieran hasta el derecho a soñar. Está en las escuelas y en las facultades la única posibilidad de garantizar la igualdad de oportunidades para todos.

Esa misma certeza es la que encontré al recibir a Francisco Ruiz, una leyenda de nuestra pintura que, con la humildad de los grandes, me hablaba de su próxima muestra sobre la Puna. Hay una frase que se le atribuye a Da Vinci: “la pintura es esa poesía que se ve", y en los trazos de Pancho, igual que en los sueños de esos estudiantes del interior más profundo, está la esencia de lo que somos, hacia dónde vamos, y qué debemos proteger para la posteridad.

Sin embargo, ese optimismo que contagian los salteños hoy convive con una preocupación que no podemos ignorar: la posible falta de gas para invierno. Es inadmisible que las provincias estemos sufriendo la improvisación del Estado nacional en materia energética. Históricamente, nuestra provincia fue la que le dio gas a la Argentina, abasteciendo el crecimiento desde nuestro propio suelo.

Por eso, respaldamos con firmeza el reclamo del gobernador Gustavo Sáenz: no podemos aceptar que hoy tengamos que estar mendigando un insumo que nosotros mismos aportamos durante décadas. La parálisis de las obras de reversión del Gasoducto Norte por falta de previsión nacional nos pone ante un escenario crítico donde nuestras industrias corren el riesgo de parar sus plantas, afectando a miles de familias salteñas.

Este fue un tema central que conversamos los vicegobernadores en la reciente reunión de la Junta Ejecutiva del Parlamento del Norte Grande realizada aquí en Salta. Coincidimos en que el norte argentino no pide privilegios, sino previsibilidad e inversiones definitivas para dejar de ser tratados como argentinos de segunda. La situación de vulnerabilidad energética, sumada a las asimetrías en transporte y conectividad, exige que la voz del interior se vuelva más fuerte que nunca.

Para finalizar, quiero detenerme en la marcha universitaria del martes. Más de un millón y medio de jóvenes llenaron las plazas de todo el país defendiendo la educación pública y Salta no fue la excepción. Me permito parafrasear al papa Francisco en su constante llamado a la esperanza activa: necesitamos que nuestros jóvenes sigan haciendo lío, que vayan siempre para adelante con coraje y que no renieguen de su patria. En la historia de nuestro país, más allá de la conducción de los grandes hombres, todo gran cambio siempre fue posible solo con el empuje, la obstinación y la esperanza de los jóvenes. No se desanimen que el futuro de la Argentina los necesita.

Columna emitida por FM Aries.