El diputado provincial Luis Albeza, advirtió sobre el fuerte impacto que la caída de la actividad económica viene generando sobre las finanzas públicas, y aseguró que, si se analizan las pérdidas acumuladas en términos reales, la Provincia ya habría resignado una capacidad económica equivalente a casi medio presupuesto anual.
“El propio Ministerio de Economía de la Provincia informó que solamente en el primer cuatrimestre de 2026 Salta dejó de percibir alrededor de 36.000 millones de pesos por la caída de la actividad económica, principalmente por la baja en IVA e Ingresos Brutos”, explicó el legislador.
Albeza sostuvo que, si esa tendencia continúa durante el resto del año, la pérdida proyectada para 2026 podría ubicarse cerca de los 116.000 millones de pesos. “Y si a eso le sumamos la pérdida acumulada desde 2023 hasta ahora, el monto total podría acercarse a los 580.000 millones de pesos a valores corrientes hacia fines de este año”, indicó.
Sin embargo, el diputado aclaró que una comparación puramente nominal resulta insuficiente para medir el verdadero impacto económico. “No se pueden comparar directamente pesos de 2023 con pesos de 2026. Hay que analizar ejercicio por ejercicio y observar cómo evolucionó el poder adquisitivo real de esos recursos y la capacidad efectiva de financiamiento del Estado provincial”, señaló.
En ese sentido, afirmó que el efecto económico de la caída de actividad resulta mucho mayor al que reflejan los números nominales. “Cuando se analiza la pérdida acumulada de recursos junto con la evolución real de precios y el deterioro del poder adquisitivo del presupuesto provincial, el impacto sobre la capacidad económica del Estado se vuelve muchísimo más grande”, expresó.
Según explicó, tomando como referencia el Presupuesto Provincial 2026 -que ronda los 3,89 billones de pesos-, la pérdida nominal acumulada representaría cerca del 20% del presupuesto total. “Sin embargo, ese cálculo resulta insuficiente para medir el verdadero impacto económico, porque no puede compararse directamente dinero perdido en 2023 con recursos presupuestarios de 2026 sin reexpresar esos valores en términos homogéneos”, sostuvo.
Señaló que, al analizar ejercicio por ejercicio la pérdida de recaudación y actualizarla conforme a la evolución real de precios y del poder adquisitivo del gasto público, el deterioro acumulado adquiere una dimensión mucho mayor. “Cuando se reexpresa el efecto económico total de la caída de actividad a valores corrientes equivalentes de 2026, el impacto sobre la capacidad financiera de la Provincia se acerca a una magnitud equivalente a casi medio presupuesto anual”, afirmó. El legislador agregó que esa pérdida no constituye un dato meramente contable, sino una reducción concreta de la capacidad estatal para sostener políticas públicas. “En términos reales, estamos hablando de menos capacidad para comprar ambulancias, medicamentos, maquinaria vial, equipamiento hospitalario, mejorar escuelas, sostener comedores infantiles o ejecutar obras públicas”, expresó.
