Natalia Aguiar
Ya ni siquiera con dibujos el Gobierno puede tapar el sol con un dedo. Por donde se quiera mirar, a Javier Milei no le dan las cifras, y admitió que el dato de la inflación de marzo que se conoció el martes pasado, de 3,4 % no es bueno.
"El dato es malo. El dato no nos gusta ya que la inflación nos repugna", expresó en X Milei, minutos después de que el INDEC difundiera la medición del Índice de Precios al Consumidor para el mes de marzo.
En Casa Rosada ya esperaban que la cifra no fuera favorable y reafirmara la tendencia alcista de los últimos meses. El propio Luis Caputo había anticipado durante una entrevista el lunes que la inflación de marzo sería mayor al 3%.
Si bien el presidente reconoció que el dato no es alentador, se mostró esperanzado en que pueda retomarse su sendero decreciente. Este dato mensual que se conoció es el que detalla la décima subida y es el más alto de los últimos 12 meses desde marzo del año pasado, cuando la suba fue de 3,7%. En este contexto, el IPC arrojó una suba interanual del 32,6% y en los primeros tres meses del año lleva acumulada un alza del 9,4%.
Con la inflación, subió también la canasta básica. Ahora, para no ser pobre en Argentina, se requieren $ 1.434.464 pesos en marzo de 2026. El INDEC reveló además que ese mismo grupo familiar, conformado por una pareja y dos chicos, precisó $ 658.011 para no ser considerado indigente. Nada alentador, dado que hay muchas familias de más de cuatro integrantes que sobreviven con esa cifra. Ello genera deserción escolar, no llegar a fin de mes con el pago de impuestos, trabajo en negro, trabajo infantil, desnutrición en niños y adultos, etc. Los argentinos no pueden comer carne, ni lácteos, como solían hacerlo antes.
Así pues, la Canasta Básica Total, que mide lo necesario para no ser considerado pobre, registró una suba de 2,6% con respecto a febrero y acumula en el año una suba de 9,6%. En tanto, la Canasta Básica Alimentaria, que mide a partir de cuánto se considera indigencia, subió 2,2% en comparación con la medición anterior y en el año 11,6%.
Para Milei y Caputo, la cuestión de la guerra en Medio Oriente, afecta la economía Argentina. De hecho, el ministro de Economía reconocía el mal dato de inflación y explicaba que durante marzo "se registró un impacto significativo de la guerra en Medio Oriente, en línea con los efectos registrados en otros países". "Asimismo, la economía continúa atravesando un proceso de corrección de precios relativos, lo que se verificó principalmente en los precios de los servicios regulados y en Carnes y Derivados", agregó, en sintonía con la explicación que ya había dado a principios de marzo acerca del motivo por el que el IPC de febrero se mantuvo en 2,9%, el mismo nivel que el de enero.
Panorama negro
La situación es cada vez más compleja, pese al discurso oficial. De hecho, un estudio de ExQuanti puso el foco en el último trimestre del año pasado. Sus técnicos habían proyectado que, al final de ese período, en el que tomaron como base los datos de UTDT de una pobreza de 32,5% en el cuarto trimestre, los pobres en el país habrían llegado a 15,5 millones. El salto en la cantidad de pobres, según INDEC, fue de 1,2 millones, lo que alcanzaría a 14 millones en el los ultimos tres meses del año pasado.
Pero el cuarto trimestre, según ExQuanti en base al número publicado del INDEC marcó finalmente un 29,5%, o sea un alza de casi tres puntos frente al cálculo que había hecho el Ministerio de Capital Humano para el trimestre anterior, el tercero de 2025, que daba un 26,9%. Para ExQuanti, esa suba es la prueba fiel de que se cortó la baja de ese flagelo por los malos resultados económicos. En la UCA, como en otras consultoras, prefieren la cautela y esperar una confirmación, es decir dejar la estacionalidad atrás de los trimestres pares, en el primer trimestre de 2026 para sacar esa conclusión.
Más pobres, más miseria
“La pobreza ha vuelto a crecer en la Argentina, luego de seis trimestres consecutivos en reducción”, resalta la consultora ExQuanti en su informe publicado en La Nación. Además, detalla: “Durante el cuarto trimestre de 2025 se interrumpió la tendencia a la baja. Entre los últimos dos trimestres de 2025, la cantidad de pobres habría aumentado en 2,7 millones de personas”.
La realidad habla por sí sola, aunque Milei y su equipo económico intentan dibujar y dibujar los números. Intentan matizar con colores pasteles. Pero hay argentinos que no pueden ir al supermercado, y ese golpe de realidad se tiñe de rojo fuego.
El ministro de economía Luis “Toto” Caputo se reunió días atrás con los referentes de los supermercados argentinos y les dijo que la culpable de la crisis es “la guerra”. El diagnóstico general de los empresarios es que el consumo cae porque no hay ingresos. Las tasas municipales complican porque suman al precio final, y la informalidad puede vender más barato, pero los dos sectores, el formal y el informal, tienen caídas en ventas. Es decir, hay un problema de consumo.
“Toto, en los últimos dos años hemos caído un 25 por ciento en venta en unidades, es muy fuerte la caída”, le dijo uno de los empresarios, como publicó Página 12. Pero, el ministro arremetió de nuevo con las tasas y señaló a una serie de intendentes del PJ que cobran tasas en algunos casos superiores al 6 por ciento, y que el gobierno considera altas. No hay peor ciego que el que no quiere ver, dice un viejo refrán. El asunto es que esas tasas se dan en un momento en el que el Estado Nacional ahoga a los municipios sin dejarles posibilidad de financiamiento si es que quieren sostener los servicios y el nivel de asistencia a cada una de sus poblaciones.
Otro de los empresarios insistió en que las ventas cayeron 30 por ciento. “Nunca se vio esto”, insistió. Le mostraron estudios y estadísticas, como el de la consultora Scentia, que detalla que las ventas en supermercados cayeron 5,9 por ciento en febrero, mientras que en comercios barriales la caída fue del 3,8. Ambas interanuales, comparadas contra un 2025 que ya había mostrado caídas contra un 2024 que también había perdido contra el 2023. Para los empresarios supermercadistas, la situación es muy seria.
Caputo les dio ánimo, y expresó: “Miren, lo que yo veo es que vamos a tener una cosecha extraordinaria, vamos a tener una suba muy fuerte en la construcción, por grandes obras públicas. Y eso va a derramar”, explicó. Por camaradería, hubo respeto, pero los empresarios no salieron conforme de esa reunión y ratificaron entre ellos, que el Gobierno está encapsulado en su discurso sin poder ver más allá. Miran y leen lo que les conviene. Dibujen, dibujen que algo quedará…
El humor popular cambió, la gente pasa necesidades. Ya no basta con el pincel, la gente clama dignidad, salarios dignos, poder consumir y llegar a fin de mes. Ya no se trata de un tema del ciudadano de a pie, la economía desplomada afecta a los grandes sectores de la economía argentina. Mientras Manuel Adorni baila la cueca y dibuja su declaración jurada, los argentinos pasan hambre. Ya la situación es insostenible. Dibuje Milei, dibuje, pero ya nadie le cree.

Mario Casalla
Franco Hessling Herrera
Antonio Marocco