
El primer Foro Federal Mercosur-UE del NOA reunió a funcionarios, empresarios y representantes internacionales para debatir cómo ampliar las exportaciones, atraer capitales y generar empleo. Durante el encuentro, Roberto Dib Ashur sostuvo que las provincias pueden ser el motor de una expansión económica de la Argentina.
El encuentro reunió a funcionarios, representantes de la Unión Europea, empresarios y organizaciones de la sociedad civil, en una agenda que puso el foco en la competitividad de las provincias, el acceso a nuevos mercados y las condiciones necesarias para atraer inversiones. Más allá de las oportunidades que abre el entendimiento entre ambos bloques, uno de los principales desafíos planteados fue lograr que sus beneficios lleguen efectivamente a los productores y las empresas de la región.
Durante el primer panel, el ministro de Economía y Servicios Públicos, Roberto Dib Ashur, defendió el papel de las economías provinciales en el crecimiento nacional y planteó que la Argentina tiene margen para ampliar significativamente su actividad económica.
“Estamos convencidos de que la Argentina puede duplicar su producto bruto y lo va a hacer por medio de las provincias argentinas”, afirmó el funcionario, quien compartió el panel con el subsecretario de Promoción de Comercio Exterior de Cancillería, Tomás Villalba, bajo la moderación del periodista Gonzalo Aziz.
Dib Ashur señaló que Salta cuenta con oportunidades en sectores como la minería, las energías y la producción de alimentos. También destacó su ubicación geográfica como un factor estratégico para conectar mercados del Atlántico y el Pacífico mediante rutas, ferrocarriles e hidrovías, con vínculos comerciales hacia Bolivia, Chile, Paraguay y Brasil.
Diversificar la producción
El ministro de Producción y Minería, Ignacio Lupión, también puso el acento en la posibilidad de desarrollar nuevos mercados para productos que todavía tienen margen de crecimiento. Entre ellos mencionó el pimentón, el jengibre y el azafrán, actividades que podrían encontrar oportunidades comerciales a partir de una mayor integración internacional.
“Tenemos mucho más para ganar con el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur”, sostuvo Lupión, al señalar que Salta dispone de recursos naturales y capacidades humanas para ampliar su producción, aunque reconoció que la llegada de inversiones será determinante para avanzar en ese proceso.
El funcionario también vinculó la competitividad regional con la infraestructura. En particular, advirtió sobre la necesidad de mejorar las rutas nacionales y fortalecer la conectividad para facilitar el traslado de mercancías hacia los mercados externos. En ese sentido, destacó el potencial del corredor bioceánico, cuya consolidación depende, entre otros factores, de las obras que permitan reducir las dificultades logísticas.
Europa, un socio estratégico
Desde la perspectiva europea, el encuentro buscó fortalecer el trabajo conjunto con los actores productivos de la región. Stephanie Horel, representante de la Delegación de la Unión Europea en Argentina, destacó los recursos disponibles en Salta y el norte argentino y la importancia de coordinar esfuerzos para aprovechar las oportunidades comerciales y de inversión.
Por su parte, Liliana Paniagua, secretaria ejecutiva de Redes Chaco-Impacto Verde, planteó la necesidad de que la implementación territorial del acuerdo involucre no solo a los gobiernos, sino también a empresas, pequeñas y medianas empresas, organismos de financiamiento y comunidades.
La intención es construir una agenda de largo plazo que permita identificar proyectos, fortalecer las capacidades locales y facilitar el acceso a herramientas financieras y comerciales. El objetivo es evitar que las oportunidades de la integración internacional queden limitadas a los grandes exportadores y puedan extenderse a una mayor cantidad de actividades productivas.
Durante el foro también se mencionó que, desde el 1 de mayo, las exportaciones de Salta y Tucumán registraron un crecimiento del 41%, con productos como limón, aceite de limón, porotos, legumbres, tabaco y vino. El dato fue presentado como una señal del potencial exportador regional, aunque el alcance de esa variación depende del período y de la base de comparación utilizada.
Otro elemento señalado fue la participación de la Unión Europea en la inversión extranjera en Argentina, estimada en cerca del 40%. Ese vínculo representa una posibilidad para financiar proyectos, incorporar tecnología y ampliar la capacidad productiva, en un contexto en el que la disponibilidad de capital aparece como una de las principales condiciones para el crecimiento.
La agenda de trabajo planteada durante el encuentro se organizó alrededor de cinco ejes: seguridad jurídica, conectividad e infraestructura, formación y capacidades locales, orden fiscal y tributario, e integración global.
Se trata de condiciones que inciden tanto en las decisiones de inversión como en la posibilidad de que las empresas regionales puedan sostener sus operaciones, mejorar su productividad y acceder a mercados internacionales con mayores exigencias.
