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La propuesta este año cumple dos décadas de trayectoria en la provincia y que vuelve a reunir a jóvenes para debatir sobre problemáticas internacionales, asumir posiciones diplomáticas y buscar acuerdos frente a distintos conflictos.

Organizado por OAJNU, el encuentro propone que los estudiantes se pongan en el lugar de representantes de diferentes Estados y organismos internacionales. Durante las jornadas deberán investigar las posiciones de los países asignados, argumentar, negociar y construir consensos, en una dinámica que reproduce parte del funcionamiento de los espacios diplomáticos.
La vigésima edición comenzó con un repaso por la historia de la iniciativa en Salta y un homenaje a Débora Walker, voluntaria y coordinadora de la primera edición, cuyo trabajo fue clave para poner en marcha el proyecto en la provincia. También se reconoció a distintas personas e instituciones que acompañaron el crecimiento del Modelo durante estos años.
Uno de los momentos de la apertura estuvo protagonizado por Valentina Bianco, una salteña que actualmente trabaja en la Organización de las Naciones Unidas y que anteriormente participó de OAJNU. Su presencia puso en perspectiva el recorrido que puede comenzar en una experiencia estudiantil y continuar, años después, en ámbitos internacionales.
Durante el acto también tomó la palabra el vicegobernador Antonio Marocco, quien vinculó la experiencia con sus propias vivencias durante la juventud y destacó el valor de la participación. “Cuando los jóvenes se organizan y participan, pueden transformar la realidad que los rodea”, sostuvo.
Planteó además que el ejercicio de representar a países con culturas, historias e intereses diferentes obliga a comprender otras realidades antes de hablar en su nombre. Esa dinámica, señaló, permite trabajar sobre dos herramientas centrales de la convivencia democrática: la capacidad de escuchar y la búsqueda de acuerdos.
“Construir consensos no significa pensar todos igual ni renunciar a las propias convicciones. Significa encontrar aquello que podemos hacer juntos aun cuando mantenemos nuestras diferencias”, expresó.
La propuesta también apunta a que los estudiantes puedan trasladar esa experiencia más allá de las jornadas del Modelo. La discusión sobre conflictos internacionales, desigualdades e intereses contrapuestos busca convertirse en un ejercicio concreto de argumentación y participación, pero también en una oportunidad para que los jóvenes expresen sus propias preocupaciones.