
Vecinos, familias y visitantes de distintos puntos de la provincia participaron de los festejos que tuvieron a la música, la fe y las tradiciones locales como protagonistas.
Fundada el 31 de agosto de 1794 por Ramón García de León y Pizarro, San Ramón de la Nueva Orán nació como parte de un proyecto de expansión y organización territorial en el norte del entonces Virreinato del Río de la Plata. Su emplazamiento, en un territorio atravesado por los ríos, las yungas y las rutas que conectaban distintos puntos, terminó siendo determinante para el crecimiento de la ciudad.
Con el paso del tiempo, aquella población fundada a fines del siglo XVIII se transformó en uno de los principales centros del norte salteño. Su historia está ligada a la actividad comercial, productiva y agrícola
Su composición social y cultural diversa le dio características propias y sus festejos son singulares. Durante la medianoche, en plaza General San Martín, el tradicional Feliz Cumpleaños marcó el inicio de la significativa jornada. Familias enteras, grupos de amigos y vecinos de distintas edades participaron de una celebración que, año tras año, mantiene su lugar entre las postales más representativas.
Entre quienes participaron del festejo estuvo el gobernador Gustavo Sáenz, acompañado por el intendente Baltasar Lara Gros. El mandatario provincial compartió la celebración con los vecinos y puso el acento en la importancia de preservar las tradiciones y las raíces culturales de la provincia.
Pero el aniversario también tuvo a la música como uno de sus principales puntos de encuentro. En el Complejo Municipal de Deportes se desarrolló una nueva edición del Festival Orán, una propuesta que reunió a artistas locales y nacionales y que convocó a una importante cantidad de público.
La grilla tuvo entre sus principales nombres a Las Voces de Orán, uno de los conjuntos estrechamente vinculados con la identidad cultural de la ciudad, además de Lázaro Caballero y Los Kjarkas. La propuesta permitió recorrer distintos sonidos y estilos en una noche pensada para celebrar desde la música.
El conjunto forma parte de la historia musical de la ciudad y su nombre quedó asociado, desde hace décadas, con la difusión de la cultura y las expresiones del norte argentino.
El aniversario de la ciudad coincide con las fiestas patronales en honor a San Ramón Nonato, una tradición que ocupa un lugar central en la vida religiosa de Orán.
Los actos centrales incluyeron el izamiento de las banderas nacional y provincial en la plaza Pizarro, seguido por el Solemne Tedeum en la Iglesia Catedral y el desfile cívico-militar.
La procesión con las imágenes de San Ramón Nonato fue otro de los momentos centrales de la jornada. Como ocurre cada año, los fieles acompañarán el recorrido por las calles de la ciudad en una de las expresiones religiosas más importantes para la comunidad oranense.
Homenaje a Federico Córdoba
Con estatuas ubicadas en la Plaza Pizarro, se realizó un homenajeó a los desaparecidos Federico Córdoba y Roberto “Ucucha” Franco, integrantes del reconocido conjunto musical Las Voces de Orán.
El Gobernador expresó su profunda emoción al recordar a los integrantes, afirmando que sus canciones continuarán resonando en la memoria y el corazón del pueblo salteño. Definió al legendario conjunto folclórico como auténticos embajadores culturales de la provincia ante el mundo.
“Son las voces de Salta y de la Argentina; fueron y serán embajadores culturales en todo el mundo. Nos emociona muchísimo homenajearlos. Se los extraña mucho, y yo en lo personal los extraño, sobre todo a Fede, un gran amigo, un hombre sencillo, transparente y de frente, como toda su familia y el grupo que los acompañó siempre”, expresó el mandatario.
Sáenz felicitó a la comunidad o|ranense por ser la cuna de estos artistas y envió un saludo a sus familiares, destacando el orgullo que representan sus legados. Asimismo, remarcó la calidad humana de los músicos y el mensaje de unidad que dejaron como enseñanza para toda la sociedad.
“Nada es fácil en esta vida; todo hay que pelearlo y no hay que bajar los brazos. Ellos superaron obstáculos, cumplieron sus metas con creces y hoy han trascendido. Trascendieron porque cada vez que suena una canción y se escucha su voz, retumba en el corazón y vibra para siempre. Que Dios bendiga a estos grandes hombres”, concluyó Sáenz.
Las obras representan a ambos artistas sentados juntos en un banco, con un espacio dispuesto en el medio para que vecinos, familias y visitantes puedan sentarse junto a ellos, tomarse fotografías y formar parte del homenaje.
