
Con más de 300 sistemas de cosecha de agua y nuevas conexiones a redes de distribución, la Mesa del Agua avanza con un modelo que combina infraestructura, participación comunitaria y acompañamiento territorial.
En el marco de la primera década de la creación de este espacio interinstitucional, se ratificó el compromiso provincial de continuar las inversiones en infraestructura respetando las particularidades de las comunidades: ya son más de 52 con agua potable
El jefe de Gabinete, Sergio Camacho, aprovechó el reconocimiento por los 10 años de funcionamiento de la Mesa del Agua para el Chaco salteño para marcar que la Provincia continuará invirtiendo en infraestructura en la zona para el bienestar de las comunidades. A los organismos provinciales y nacionales e instituciones que trabajan con ese objetivo pidió redoblar esfuerzos.
El funcionario marcó la evolución de lo que se hace para el acceso al agua segura: “Ese derecho que tiene cada uno de los habitantes. Hablando de esta gestión de Gobierno fuimos incrementando la participación en términos de inversión, comparando y viendo los resultados y convenciéndonos de que esta es la forma por la que tenemos que seguir”.
Para hacer un repaso de lo realizado en estos 10 años, hoy se encontraron los organismos y las instituciones que tienen participación activa en la Mesa del Agua. En ese contexto, Camacho destacó la vigencia de ese esquema articulado y participativo, al tiempo que remarcó que las políticas públicas que perduran son las que generan un beneficio real en la gente, reafirmando al diálogo y al consenso como la verdadera metodología de trabajo.
Puso énfasis en que las soluciones deben ser permanentes, mediante la apropiación del sistema por parte de cada uno de los beneficiarios. Para ello, indicó, la intervención contempla el acompañamiento en territorio, la convivencia con las comunidades y la capacitación constante para garantizar el sostenimiento a largo plazo de las instalaciones.
“Hay una cantidad de acciones que también desarrolla el Gobierno provincial que van en paralelo y una no impide la otra. Estamos hablando de cosechas de agua, pero también hablamos de más de 52 comunidades originarias hoy conectadas al agua potable con un sistema de red que respeta además la idiosincrasia, el modo y la identidad en que cada una de ellas vive”, indicó. Con este trabajo, dijo Camacho, “buscamos darle mayor estabilidad al territorio desde todo punto de vista”.
En ese sentido, se hizo hincapié en que la vasta extensión territorial del Chaco salteño impide aplicar respuestas estandarizadas o "recetas únicas". La efectividad del esquema radica en el análisis predial de cada situación en particular.
“Nunca hay una sola solución, encontramos esta, la construimos entre todos y hay que profundizar los compromisos para seguir avanzando y mejorando la calidad de vida de cada uno de los habitantes que al final del día es lo que importa”, cerró el funcionario.
Por su parte, el subsecretario de Asuntos Indígenas, Luis Gómez Almarás, destacó la Mesa como ámbito de diálogo entre Estado y sociedad civil, con más de 300 sistemas de cosecha de agua de lluvia, capacitaciones y acuerdos con instituciones académicas. “El compromiso asumido junto al protagonismo de familias criollas y comunidades originarias marca este aniversario como un punto de partida para profundizar el trabajo”, afirmó.
Al respecto la coordinadora de la Mesa, Florencia Luñis Zavaleta, subrayó que el balance de la primera década es “altamente positivo”, resaltando la construcción de sistemas de cosecha de agua como tecnología clave en períodos de sequía y la incorporación de más de 40 entidades de distintos niveles de gobierno y sociedad civil.
También destacó el desarrollo de un mapeo participativo e interactivo que permite planificar estratégicamente las acciones futuras.
Desde la empresa estatal Aguas del Norte el gerente general, Juan Bazán enfatizó la importancia de las perforaciones, pozos y ampliación de redes distribuidoras, que han mejorado la calidad de vida de más de 480 comunidades originarias en la zona del Chaco salteño. Señaló que estas acciones, articuladas con ministerios y organismos, consolidan una política de Estado.
