La discusión sobre Javier Milei ya no pasa solamente por sus políticas económicas, sus decisiones institucionales o sus enfrentamientos con distintos sectores.
Para Pablo Kosiner, el debate también debe poner la mirada sobre el modo en que el Presidente ejerce el poder y sobre las consecuencias que puede tener su comportamiento público cuando quien lo protagoniza es, al mismo tiempo, quien tiene la responsabilidad de tomar decisiones que afectan a todos los argentinos.
En diálogo con Punto Uno, el dirigente planteó su preocupación por lo que definió como una “falta de equilibrio emocional” del Presidente y sostuvo que no se trata de una cuestión anecdótica ni de un asunto relacionado exclusivamente con las redes sociales. “No estamos hablando de alguien que no tiene responsabilidad de decidir sobre la vida de todos los argentinos”, señaló Kosiner, para inmediatamente advertir que “quien está mostrando claramente una situación de falta de equilibrio emocional para estar en un eje y tomar las decisiones que requiere un país con las consecuencias que eso genera, es el presidente de la Nación”.
Para el dirigente, allí radica el verdadero problema. “A mí me preocupa mucho cuando por ahí se lo toma solamente como una cuestión graciosa. “Hoy el presidente no gobierna para los intereses de los argentinos. Hoy el presidente está gobernando para otro tipo de interés”, sostuvo, al cuestionar la política libertaria.
En ese contexto, el dirigente puso especial atención en lo ocurrido en el Congreso con la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central. La paradoja que marcó Kosiner es que Javier Milei llegó al poder con un discurso fuertemente crítico hacia el Banco Central y hasta con la promesa de eliminarlo. “Un presidente que decía que iba a venir a dinamitar el Banco Central, lo que hizo es dar un paso muy importante para perpetuar su equipo económico en el Banco Central y buscar condicionar al próximo gobierno”, afirmó.
En medio de las especulaciones sobre posibles candidaturas opositoras, Kosiner también marcó una diferencia y sostuvo que no considera que sea el momento de discutir nombres propios. “A mí no me preocupan todavía los nombres”, sostuvo.
“Creo que hay que profundizar la construcción del espacio, que obviamente el peronismo va a tener un rol fundamental en la conformación de un frente”, afirmó.
Pero ese frente, según su planteo, no debería limitarse al peronismo. La propuesta debería incorporar a dirigentes y sectores de otras tradiciones políticas que no quieran quedar subordinados al Gobierno de Milei. “Yo creo que hay que armar un gran frente político y social que marque una diferencia clara, que le plantee a la sociedad cuál es el proyecto para volver a poner en el eje a los argentinos y no a los intereses económicos extranjeros”, señaló.
Finalmente sostuvo que “esto requiere un gran acuerdo político y social y es la única manera de frenar esta situación”.
