
Desde ENAC advirtieron que ya cerraron unas 29.000 empresas y volvieron a pedir que el Congreso avance con una norma para sostener al sector. También señalaron la caída del consumo y del poder adquisitivo.
La situación de las pequeñas y medianas empresas volvió a generar preocupación y el reclamo llegó nuevamente al Senado de la Nación.
Diego Ojeda, presidente de la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC), pidió que se trate con urgencia la Ley de Emergencia Pyme y advirtió que el cierre de empresas ya está golpeando al entramado productivo del país.
Durante su exposición, Ojeda aseguró que unas 29.000 empresas ya dejaron de funcionar y planteó que, si no se toman medidas, el número podría seguir creciendo.
“Necesitamos que el Senado trate de manera urgente la Ley de Emergencia Pyme”, sostuvo el titular de ENAC, al remarcar que las pequeñas y medianas empresas tienen un papel central en la generación de empleo y en el movimiento de la economía.
Para ENAC, la crisis de las pymes no puede analizarse solamente desde el punto de vista empresarial. Uno de los principales problemas que enfrenta el sector es la caída del consumo interno. Ojeda señaló que el poder adquisitivo de los trabajadores viene en descenso y que muchas familias tienen dificultades para llegar a fin de mes. En algunos casos, explicó, deben recurrir a créditos para cubrir sus gastos, incluso con tasas que terminan agravando todavía más la situación.
Cuando los consumidores tienen menos dinero disponible, el impacto se siente rápidamente en los comercios, fábricas y emprendimientos que dependen de las ventas para sostenerse. Menos consumo significa menos ingresos y, para muchas empresas, mayores dificultades para pagar salarios, proveedores e impuestos.
Emergencia
En ese contexto, ENAC volvió a poner sobre la mesa la necesidad de una Ley de Emergencia Pyme. La organización sostiene que la normativa debería funcionar como una herramienta para atravesar la situación actual y evitar que más empresas terminen cerrando.
El proyecto ya tuvo intentos de avanzar en el Congreso, pero hasta el momento no se concretó su tratamiento definitivo en el Senado.
Ojeda también planteó que los empresarios no pueden quedar al margen de la discusión política.
Para el dirigente, es necesario que el sector participe activamente en la definición de políticas económicas que tengan en cuenta la realidad de las pequeñas y medianas empresas y de los trabajadores que dependen de ellas.
El pedido vuelve así al Congreso: que el Senado trate la emergencia pyme antes de que la crisis siga llevándose empresas y puestos de trabajo. Desde ENAC consideran que el tiempo juega en contra y que, sin medidas concretas, el escenario podría seguir complicándose.
