06 02 kichiLa agenda con Juan Pablo Valdés combina convenios, presentación de libro y señales al peronismo del interior. Mientras el MDF prepara nuevas terminales fuera de Buenos Aires, Santilli aprovecha el viaje para chicanear al mandatario bonaerense con tono electoral.

Axel Kicillof volverá a salir de la provincia de Buenos Aires en medio de su estrategia para construir volumen político propio hacia 2027. Hoy viajará a Corrientes, donde compartirá agenda con el gobernador radical Juan Pablo Valdés, firmará convenios de cooperación y presentará su libro “De Smith a Keynes” en la Universidad Nacional del Nordeste.

La visita se inscribe en una hoja de ruta que el kicillofismo presenta como articulación institucional entre provincias, pero que también tiene una lectura política inevitable: el gobernador bonaerense busca ampliar su proyección por fuera del territorio que gobierna, mientras distintos sectores del peronismo observan con atención sus movimientos presidenciales.

El viaje fue confirmado por el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, quien intentó despegar la actividad de cualquier lógica electoral. “No está en campaña”, afirmó desde la Casa de Gobierno en La Plata, y sostuvo que el mandatario trabaja en una agenda de gestión y cooperación con otras jurisdicciones.

Sin embargo, la presencia de Kicillof en Corrientes llega después de otras incursiones fuera de Buenos Aires y en medio de una construcción nacional del Movimiento Derecho al Futuro, el espacio que empuja su liderazgo dentro del peronismo.

 

Acuerdos de gestión

En Corrientes, Kicillof firmará convenios interministeriales con Juan Pablo Valdés en áreas como Seguridad, Desarrollo Agrario y Gobierno. También presentará su libro en el auditorio de la Facultad de Derecho, Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Nacional del Nordeste.

La foto con Valdés no es menor. El mandatario correntino forma parte de una administración radical con buen diálogo institucional con la Provincia de Buenos Aires, pero también inserta en un tablero nacional donde la relación con el gobierno de Javier Milei combina cooperación, tensiones y reacomodamientos.

El vínculo con Corrientes se apoya en antecedentes concretos. Durante los incendios forestales de 2022, Buenos Aires envió asistencia para combatir el fuego. Luego, el entonces gobernador Gustavo Valdés visitó a Kicillof en La Plata para agradecer la ayuda. Más tarde, en 2024, el gobierno bonaerense colaboró con drones en la búsqueda de Loan Danilo Peña.

Esos contactos abrieron una línea de trabajo entre ambas administraciones que ahora se traducirá en acuerdos formales. En el entorno de Kicillof destacan que la relación con Gustavo Valdés, actual senador nacional y hermano del gobernador correntino, fue clave para ordenar la visita.

 

La construcción política

Más allá de la agenda institucional, Corrientes aparece como una escala relevante para medir el nivel de inserción del kicillofismo en una provincia donde el peronismo arrastra dificultades históricas para consolidarse.

En marzo, el gobernador bonaerense envió a dos dirigentes de peso del conurbano para ordenar el Movimiento Derecho al Futuro en territorio correntino: Julio Pereyra, exintendente de Florencio Varela, y Alberto Descalzo, exintendente de Ituzaingó.

Ambos forman parte del círculo político de confianza de Kicillof y hoy tienen lugares relevantes en el esquema bonaerense: Pereyra integra el directorio del Banco Provincia y Descalzo fue designado al frente de Provincia Seguros.

El armado tuvo reuniones con dirigentes y militantes locales, entre ellos el intendente de Empedrado, Fernando Echeverría. También aparecen en ese entramado el exsenador Martín Barrionuevo y el diputado provincial José Aragón.

En el kicillofismo aseguran que Corrientes es uno de los distritos donde el trabajo político está más ordenado. El dato es significativo porque el PJ provincial está conducido por sectores cercanos al cristinismo, con Ana Almirón al frente del partido tras la normalización interna. De todos modos, en el entorno bonaerense afirman que hubo diálogo y que no esperan conflictos.

 

La chicana de Santilli

La agenda en Corrientes también tuvo una respuesta inmediata desde el gobierno nacional. El ministro del Interior, Diego Santilli, cuestionó el viaje de Kicillof y lo chicaneó en redes sociales. “¿Ahora es gobernador de Corrientes? Me parece que hay que regalarle un GPS para que recorra la provincia de Buenos Aires”, lanzó Santilli, uno de los nombres que La Libertad Avanza y el PRO observan como posible candidato a la gobernación bonaerense en 2027.

La frase expone el modo en que el mileísmo busca leer cada salida de Kicillof como una contradicción entre su responsabilidad como gobernador y su proyección nacional. También marca el inicio de una disputa discursiva por el territorio bonaerense, donde Santilli viene intensificando recorridas y aparece entre los dirigentes valorados por el armado libertario.

 

Mendoza, la próxima escala

La estrategia federal de Kicillof también mira hacia Mendoza. En la provincia cuyana está prevista la apertura de una casa vinculada al Movimiento Derecho al Futuro, con el diputado nacional y exintendente de Tunuyán, Martín Aveiro, como uno de los encargados de desplegar la estructura local.

En las últimas horas, el diálogo con dirigentes mendocinos se intensificó. Otro nombre que aparece en la red política del kicillofismo es el de Florencia Destéfanis, intendenta de Santa Rosa, quien semanas atrás participó en Ensenada del lanzamiento de MDF Mujeres y Diversidades junto a Estela Díaz, Verónica Magario, Teresita Madera y Cristina Álvarez Rodríguez.

La apertura mendocina se suma a la visita reciente de Kicillof a Córdoba, donde pasó por Cosquín y La Falda. Allí no hubo foto con el gobernador Martín Llaryora, aunque desde La Plata remarcaron que existió un diálogo previo. El armado cordobés tiene como referencia al exsenador nacional Carlos Caserio.