05 28 ortiz2El secretario general del sindicato de Comercio, Ángel Ortiz en una entrevista con Punto confirmó la estabilidad laboral de los empleados en el centro comercial del sur de la ciudad. Advirtió sobre las consecuencias del trabajo en negro y defendió el rol de los sindicatos en la protección de los trabajadores.

Se confirmó el traspaso de Hiper Libertad por La Anónima. ¿Qué pasará con los trabajadores?

- La totalidad del personal será absorbida por La Anónima, incluso los sectores gerenciales. Eso es una buena noticia porque Libertad venía atravesando una situación complicada desde hace un par de años.

Cuando una empresa entra en crisis, generalmente empieza ajustando personal y reduciendo costos. En cambio, cuando llega un grupo empresario con mayor respaldo financiero, eso genera más tranquilidad para los trabajadores.

¿Y qué sucede con Carrefour en Salta?

- A comienzos de año la empresa evaluó ofertas para transferir parte de sus operaciones en Argentina, pero finalmente no avanzó ninguna negociación. Lo que sí está ocurriendo es una transformación del modelo de negocio hacia formatos express.

Por eso cerró la sucursal de calle 20 de Febrero, aunque al mismo tiempo se abrieron nuevos locales más pequeños y próximamente abrirá otro en San Lorenzo Chico. Todo indica que la empresa busca mantenerse y seguir operando en la provincia.

¿Cuál es hoy la principal preocupación del sector comercial?

- Recuperar el poder adquisitivo. Cuando la gente puede comprar, mejora la actividad económica y también se fortalecen las fuentes laborales. Eso es fundamental para sostener el empleo y darle estabilidad a los trabajadores.

¿Por qué es tan difícil sostener empleo registrado?

- Cuando una actividad comercial funciona dentro de las normas vigentes, puede justificar alquileres, servicios, salarios, aportes y una estructura completa de personal. Eso permite controles municipales, habilitaciones, inspecciones laborales y el funcionamiento normal de los gremios y de la seguridad social.

El problema aparece cuando gran parte de la actividad se maneja de manera irregular. Ahí ya no se puede justificar la mercadería, ni los movimientos financieros, ni tampoco registrar trabajadores. Si una empresa no quiere aparecer formalmente, difícilmente pueda dar de alta empleados o cumplir con aportes y derechos laborales.

¿Ese fenómeno explica los altos niveles de trabajo informal en Salta?

- Sí. Muchas veces se habla de que Salta tiene más del 40% de trabajo no registrado. Eso sucede porque existen empresas o emprendimientos que tienen una parte formal y otra informal. Ahí aparecen compras en negro, ventas en negro y también trabajadores sin registrar.

En algunos allanamientos recientes se argumentaba que esos comercios daban empleo. ¿Cómo se analiza esa situación?

- Es cierto que mucha gente trabaja ahí y depende de ese ingreso para vivir. Muchos jóvenes o personas con familia aceptan esas condiciones porque necesitan el trabajo. El trabajador pone su esfuerzo y su tiempo, pero muchas veces el empleador tampoco puede ofrecer legalidad porque toda la actividad funciona por fuera del sistema.

Son ventajas transitorias de la actividad ilegal, pero generan mucha vulnerabilidad para los empleados.

¿Qué rol cumplen los sindicatos en ese contexto?

- El sindicato no es solamente un edificio o una conducción. Un sindicato representa un convenio colectivo, una escala salarial, una obra social, un recibo de sueldo y una futura jubilación.

Nosotros siempre defendemos el comercio formal porque es lo que permite garantizar derechos laborales. Si la actividad económica no está formalizada, es muy difícil que el trabajador tenga estabilidad o seguridad social.