05 28 lisandroEl economista Pablo Bercovich analizó la situación económica argentina, el rol de los grandes sectores productivos y la necesidad de una planificación integral que integre industria y recursos naturales. 

¿Cómo ves la economía argentina?

- Lo que llama la atención es que los sectores que crecen —como agro, energía y minería— son los que menos empleo generan. Mientras tanto, los salarios están cayendo, el poder adquisitivo se deteriora y se destruye empleo. Por eso cuesta identificar “ganadores” en la Argentina actual. Incluso los grandes empresarios nacionales no están obteniendo beneficios, mientras que algunos grupos económicos extranjeros sí.

Recientemente publicaron un libro, Planificación o Dependencia. ¿Cuál fue la motivación detrás de esta obra?

- Queríamos cambiar el tono del debate. Durante los últimos años hubo mucha atención en la derecha global y local, pero poco análisis sobre cómo planificar y desarrollar una Argentina con sentido estratégico. El libro busca pensar la planificación desde “la calle al palacio”, es decir, involucrando a la sociedad y no solo a técnicos o políticos.

En términos productivos, ¿cómo se puede pensar un modelo industrial sostenible en Argentina?

- Si logramos integrar los recursos naturales con nuestras cadenas industriales, dejamos de hablar de extractivismo y generamos valor agregado local. Hoy, muchos recursos se explotan sin generar beneficio interno, algo que debería cambiar mediante políticas de inversión que conecten industria y recursos.

¿Qué rol debe tener el Estado en este proceso?

- El Estado debe ser inteligente y planificador. Durante el gobierno de Alberto Fernández, por ejemplo, se crearon más de 120.000 empleos industriales, saliendo de la pandemia. Pero para sostener esto, se necesita coordinación con cámaras empresariales, organizaciones sociales y sindicatos, con planes claros y participación ciudadana.

Finalmente, ¿ves voluntad para un cambio profundo en Argentina?

- Sí, hay hambre de transformación. La gente está desencantada con la falta de resultados concretos, con salarios que no alcanzan y con corrupción visible. Pero también hay un sector de argentinos que quiere comprometerse y construir un país más justo y productivo. Lo que necesitamos es una planificación integral que no dependa de sectores aislados ni de expectativas externas.