El proyecto de ley titulado “Ley de Participación Democrática”, se trataría el martes en la cámara baja. La iniciativa propone cambios en el sistema vigente.
Impulsado por el oficialismo, el proyecto introduce modificaciones en la Ley 6444 y en otras normas vinculadas al régimen electoral y a los partidos políticos. El eje central es el cambio en la lógica de competencia: se pasa de listas individuales a un esquema que prioriza a los frentes o alianzas.
En la práctica, el sistema permitiría que distintas listas compitan dentro de un mismo frente y que sus votos se sumen. La fuerza más votada definiría la elección y, dentro de ese espacio, se impondría la lista o fórmula con mayor respaldo. El criterio se aplicaría a las categorías de gobernador, legisladores e intendentes.
Desde el oficialismo señalan que la propuesta busca reorganizar el sistema tras la eliminación de las PASO, concentrando la definición en una sola elección. Argumentan que este mecanismo permitiría canalizar las internas dentro de los frentes sin instancias previas y reducir costos electorales, además de favorecer la construcción de mayorías.
El jefe de Gabinete, Sergio Camacho, rechazó que el proyecto implique un regreso a la ley de lemas. Sostuvo que la elección de gobernador no tendrá cambios y que seguirá definiéndose por mayoría simple, como ocurrió en 2019 y 2023. También subrayó que la iniciativa no proviene del Poder Ejecutivo sino de diputados.
Según explicó, la principal modificación se concentra en las categorías legislativas y municipales, donde se trasladaría la competencia interna a la elección general. De ese modo, distintas listas dentro de un mismo frente podrían participar y sería el electorado el que ordene las candidaturas.
El proyecto también incluye la reducción del piso electoral, con el objetivo de facilitar el acceso de sectores minoritarios a la representación, y cambios en los plazos de convocatoria a elecciones, que pasarían de seis a cuatro meses. Además, introduce modificaciones en la normativa de partidos políticos, con requisitos más estrictos para su conformación.
Desde la oposición, en tanto, plantean que el esquema presenta similitudes con la ley de lemas, derogada en la provincia en 2002 tras un acuerdo político. Señalan que la acumulación de votos dentro de alianzas podría beneficiar a estructuras con múltiples listas, diluir el peso de candidaturas individuales y alterar las condiciones de competencia.
El proyecto, además, flexibiliza la conformación de alianzas y habilita la presentación de múltiples listas dentro de un mismo frente en distintas categorías, lo que refuerza la lógica de competencia interna en una única instancia electoral.
Aunque el oficialismo presenta la reforma como una adaptación del sistema a un nuevo contexto institucional, marcado por la eliminación de las primarias y la fragmentación política, el debate ya incorporó una dimensión política más amplia. La discusión que se intenta plantear ronda en torno a si se trata de una herramienta para ordenar la competencia o de un mecanismo que puede modificar las reglas en favor de quienes concentran mayor estructura.
LLA en contra
El senador provincial Roque Cornejo cuestionó el dictamen de reforma electoral y centró sus críticas en el mecanismo de acumulación de votos dentro de alianzas.
Señaló que la norma permite sumar los votos de distintas listas de un mismo frente para beneficiar al candidato más votado de ese espacio. A su entender, esto puede derivar en que no resulte electo el candidato con más votos individuales y lo consideró una forma encubierta de ley de lemas.
También advirtió que el proyecto exige a las fuerzas políticas presentar listas en al menos 15 departamentos para competir por la gobernación, lo que, según indicó, eleva las barreras para participar.
En cuanto a la organización interna, mencionó que se habilita la presentación de varias listas por frente o partido en distintas categorías, lo que interpretó como un esquema que favorece a estructuras con mayor despliegue territorial.
Por último, vinculó la reforma con el escenario político y sostuvo que responde a una estrategia del oficialismo frente a la competencia electoral.
El PO advierte límites
El dirigente del Partido Obrero, Claudio Del Plá, cuestionó la reforma electoral y señaló que exige requisitos que, a su entender, limitan la posibilidad de presentar candidatos a gobernador, al pedir presencia en numerosos departamentos y municipios.
También advirtió que el sistema podría permitir que accedan a cargos candidatos con menos votos individuales que otros, y sostuvo que el esquema se asemeja a la ley de lemas, con múltiples listas dentro de alianzas y partidos en distintas categorías.
Según planteó, esto generaría una estructura de listas que terminaría concentrando el voto en un solo candidato a gobernador. En ese marco, consideró que la reforma responde a intereses del oficialismo y la vinculó con el escenario electoral hacia una posible reelección.
