
La presidenta de la Cámara de Propietarios de Farmacias de Salta, Susana Carrasco, en una entrevista con Punto Uno advirtió sobre la crítica situación que atraviesa el sector por los atrasos en los pagos de PAMI. La cadena de provisión de medicamentos, en riesgo.
—¿Cuál es la situación actual con PAMI?
—Lamentablemente, vuelve a ser noticia la demora en los pagos. PAMI ya venía con atrasos y se había comprometido a regularizar en tres pagos: cumplió con dos, pero uno quedó pendiente. Hoy estamos nuevamente en una situación de mora que complica seriamente a las farmacias.
—¿Cómo impacta esta deuda en el funcionamiento diario?
—El principal problema es que se pone en riesgo el crédito con las droguerías. Algunas farmacias ya tienen el crédito cortado. Esto afecta toda la cadena: farmacia, droguería y distribuidora. Cuando una farmacia pierde crédito, no solo no puede reponer lo que vende a PAMI, sino que tampoco puede sostener su stock habitual.
—¿Se puede ver afectada la atención al público?
—Sí, no de inmediato pero claramente puede ocurrir en caso de no cambiar la situación. Si no hay reposición de medicamentos, se pone en riesgo el funcionamiento mismo de la farmacia. El último eslabón de la cadena es el que más sufre.
—¿Tienen diálogo directo con PAMI para resolver esta situación?
—No de manera directa. El convenio es nacional, por lo que la relación la manejan las entidades como la Confederación Farmacéutica Argentina.Desde Salta solo podemos informarnos. Incluso nos reunimos con autoridades locales, pero nos aclararon que no tienen poder de decisión.
—¿Hay expectativas de solución en el corto plazo?
—Entramos en un compás de espera de cinco días. Esperamos que en ese plazo se concreten los pagos pendientes y se aclare el panorama.
—En este contexto, ¿preocupan posibles recortes presupuestarios?
—Esperamos que no afecten a PAMI. La obra social ya ha atravesado muchos ajustes. El nivel de cobertura y facturación bajó entre un 30% y un 35% respecto a años anteriores.
—¿Qué pasa hoy con los medicamentos gratuitos para jubilados?
—Existen, pero son muy restringidos. Se otorgan solo para tratamientos crónicos, con autorización previa de PAMI y bajo estrictos requisitos. No es un acceso generalizado como antes.
—¿Cómo es la situación con otras obras sociales, como el IPS?
—Ahí el panorama es distinto. El IPS ha regularizado sus pagos y hay un buen diálogo. Al ser una entidad local, la comunicación es más fluida y eso facilita mucho las cosas.
