02 18 santilliLa disputa por la sucesión en la provincia de Buenos Aires ya empezó a jugarse, aunque falte para la elección. En ese tablero anticipado, dentro del PRO hay una convicción que atraviesa intendentes, legisladores y armadores: Diego Santilli es hoy la figura con mejores condiciones para encabezar una apuesta competitiva contra el peronismo en 2027.

La certeza no surge solo de una decisión partidaria, sino de un escenario político que combina fragmentación opositora, avance libertario y necesidad de orden interno. En ese contexto, el “Colorado” aparece como una síntesis posible entre identidad PRO y sintonía con el gobierno nacional.

El PRO gobierna actualmente diez municipios en la provincia, con realidades dispares y estrategias locales muchas veces contradictorias. Como se viene informando algunos intendentes apuestan a profundizar la alianza con La Libertad Avanza, mientras otros priorizan preservar estructuras propias y autonomía territorial.

Sin embargo, incluso entre quienes tomaron distancia del acuerdo con los libertarios en 2025, hay un punto de coincidencia: no aparece otro dirigente de raíz amarilla con volumen electoral y conocimiento público suficiente para disputar la Gobernación. En ese vacío, Santilli se consolida como el único nombre capaz de ordenar una boleta provincial sin romper definitivamente el delicado equilibrio interno.

La proyección de Santilli hacia 2027 se apoya en un activo poco común en la oposición bonaerense: resultados electorales recientes. Fue quien encabezó las dos últimas victorias legislativas frente al peronismo en la provincia, primero en 2021 y luego en 2025, esta última bajo el sello libertario tras una campaña marcada por la reconfiguración de candidaturas.

Ese triunfo lo catapultó al gabinete nacional y le dio un rol central como ministro del Interior, desde donde se convirtió en uno de los principales articuladores políticos del gobierno de Javier Milei. La tarea de tender puentes con gobernadores y reunir apoyos para las reformas estructurales le aportó volumen político y visibilidad nacional.

 

Gestión y pelea

Lejos de replegarse en la agenda institucional, Santilli eligió intervenir en debates con impacto directo en la provincia. Los cruces con Axel Kicillof por la reforma laboral y el Impuesto a las Ganancias no fueron episodios aislados, sino parte de una estrategia discursiva que lo posiciona como contrapunto del actual gobernador.

Desde su entorno admiten que esa confrontación busca instalarlo como alternativa bonaerense, aun desde un cargo nacional. La lógica es clara: usar la centralidad que otorga la gestión para no perder anclaje territorial y sostener presencia en la discusión provincial.

 

El rol de Macri

La jugada no estará completa sin la definición de Mauricio Macri. El expresidente ya dejó entrever que el PRO buscará reconstruir perfil propio hacia 2027, incluso con candidato presidencial, lo que abre interrogantes sobre el alcance real de la alianza con Milei en los distritos clave.

Buenos Aires es el principal de ellos. Y allí, mientras las negociaciones siguen abiertas, el partido empieza a mover fichas con una apuesta clara. Nada está cerrado. Pero en el PRO bonaerense la jugada ya tiene nombre y color. Con respaldo interno, diálogo con el oficialismo y antecedentes electorales recientes, Diego Santilli emerge como la carta más sólida de la oposición para disputar la Gobernación.

El pleno al Colorado 27 ya está sobre la mesa. Falta saber quién acompaña la apuesta… y quién se anima a jugarla hasta el final.