La reforma laboral recientemente aprobada en el Senado suma voces en oposición. Mientras el Gobierno la presenta como una herramienta para modernizar el sistema y fomentar el empleo, especialistas advierten que la normativa podría generar mayor conflictividad judicial, incertidumbre empresarial y pérdida de derechos laborales.
Según explicó el abogado laboralista Walter Neil Bühler, si bien una actualización del régimen laboral es necesaria, el texto aprobado “no aborda los desafíos del mundo actual”.
“Se habla de modernización, pero la ley no contiene ni un solo artículo vinculado a inteligencia artificial, robotización o nuevas modalidades laborales que ya se aplican en otros países”, afirmó.
¿A quién beneficia?
El especialista señaló que la reforma tampoco garantiza ventajas claras para el sector empresario ni para los trabajadores.
“En teoría debería beneficiar al empleador, pero tampoco hay medidas concretas que favorezcan especialmente a las pymes, que son mayoría en el interior del país. Y claramente no beneficia al trabajador”, sostuvo.
Además, aseguró que la flexibilización laboral no necesariamente genera empleo, citando estudios de la Organización Internacional del Trabajo que analizaron 63 reformas en distintos países.
“En ninguno de los casos se comprobó que las reformas laborales, por sí solas, generen empleo. Lo que realmente reduce la informalidad es el crecimiento económico”, explicó.
Como ejemplo regional mencionó la experiencia de Brasil durante el gobierno de Jair Bolsonaro, donde -según indicó- la flexibilización laboral no logró reducir los niveles de informalidad.
El debate
Uno de los puntos más cuestionados es la eliminación de la llamada “ultraactividad”, mecanismo que mantiene vigentes los convenios colectivos hasta que se negocie uno nuevo.
“La experiencia internacional demuestra que eliminarla genera inseguridad jurídica tanto para trabajadores como para empresas”, remarcó, recordando el antecedente de España, donde la medida debió revertirse años después.
El especialista advirtió que sin ese mecanismo “se eliminan los pisos de negociación y aparecen dudas legales sobre beneficios vigentes, premios y condiciones laborales”.
¿Más juicios laborales?
Otro de los ejes del debate es el impacto que podría tener la reforma sobre la litigiosidad laboral. Para el especialista, lejos de reducir juicios, podría incrementarlos.
“La supuesta industria del juicio no tiene sustento real. Si se consideran los trabajadores no registrados, existirían millones de juicios potenciales, pero las estadísticas muestran cifras muy inferiores”, aseguró.
Como referencia, citó datos de Salta, donde ingresan aproximadamente 12.000 causas laborales al año, lo que representa apenas entre el 2% y el 3% de la población económicamente activa.
Finalmente, el especialista consideró que el principal problema de la norma es su falta de equilibrio entre las partes.
“Se podría discutir una reforma que beneficie tanto a trabajadores como a empleadores. Pero esta ley, tal como está, no tiene artículos que generen ese equilibrio”, concluyó.
Fondo laboral y polémica previsional
Uno de los puntos más controvertidos es la creación de un Fondo de Asistencia Laboral, que movilizaría miles de millones de dólares.
Según el análisis, el financiamiento del sistema podría afectar aportes jubilatorios y generar un negocio financiero similar a modelos anteriores del sistema previsional.
“Las empresas hoy podrían tener costo cero, pero si el sistema previsional entra en crisis, ese costo podría volver a trasladarse al sector privado”, advirtió.
Enfermedad y reducción salarial
Otro aspecto cuestionado es la reducción del pago salarial durante licencias por enfermedad.
El especialista aclaró que en varios países existen sistemas donde el trabajador cobra menos durante esas licencias, pero subrayó una diferencia clave:
“En el mundo, esos esquemas los financia la seguridad social, no el empleador. Son discusiones válidas, pero requieren un análisis profundo y consensuado”.
