Punto Uno
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Por Natalia Aguiar
“Carpe Diem”, es la frase a través de la cual un buen profesor estimula a los alumnos a disfrutar el día, a sacar rédito de cada posibilidad, a observar, a cuestionar y a hacer. Tal como Robin Williams en la película, “La Sociedad de los Poetas muertos”, en el papel del profesor de Literatura John Keating, quien estimula el pensamiento libre de sus alumnos.

“Hay Capitán, mi capitán”, dice Keating a sus alumnos, frase de un poema de Walt Whitman, a través de la cual pretende que no sean sumisos al poder, que se levanten, que luchen por sus convicciones. El profesor continúa con sus alumnos, y les dice: “Recogan la flor mientras puedan, aprovechen el momento, Carpe Diem…hagan que sus vidas sean extraordinarias”. Keating es el profesor que todos quisieran tener: inspirador, inconformista, libre pensador, y quien inspira a los alumnos a no conformarse con lo ordinario, invitándolos a ser únicos y a hacer cosas extraordinarias.
Ese debería ser el rol del profesor, sacar lo mejor de cada alumno, ser observadores, cuestionarse incluso a sí mismo e impulsarlos a descubrir sus fortalezas y debilidades para ser hombres y mujeres fuertes, hombres y mujeres de bien.
Pero si el profesor de derecho Penal estimula infringir la norma por cuestiones políticas, pocas esperanza nos quedan a los argentinos. Y mucho más, si ese docente universitario es presidente de la Argentina. Los estudiantes de abogacía de la Universidad de Buenos Aires invitaron a debatir a Alberto Fernández: “Profesor, la vacunación VIP es un delito”. Fernández es docente de Derecho Penal pero parece que interpreta la norma a favor de la política berreta y oportunista en desmedro del resto de los argentinos, sobre todo los mayores de 60 años y demás que aún no accedieron a la vacuna contra el Covid 19.
Es que el docente debe predicar lo que bendice con sus palabras, pero Fernández no acusa recibo. El presidente lanzó frases polémicas sobre la vacunación VIP, durante su gira por México, en total aval a lo sucedido. Estas palabras resonaron como campanazos de alerta en los pasillos de la facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires.
El primer mandatario reconoció que la actitud del ex ministro de Salud, Ginés González García, fue reprochable y por eso le costó el puesto, pidió que los jueces y fiscales “terminen con las payadas” y aseveró que no existe ningún tipo penal para atribuirle un delito a una persona que se adelantó a otra en la fila de espera. “No existe ese delito y no se puede construir”, aseguró.
A partir de esto, un grupo de estudiantes de la Facultad de Derecho de la UBA, en la cual el Presidente es profesor desde 1985, viralizaron un duro cuestionamiento en una carta abierta bajo el título “¿Se anima a decir en un aula de la Facultad de Derecho lo que declaró en México? El Vacunatorio VIP es delito”. Fue a través de publicaciones en las redes sociales, que universitarios de Franja Morada, a través de una carta abierta, solicitaron a Alberto Fernández debatir acerca de sus declaraciones y la vacunación VIP en un aula de la UBA.

Comunicado
“Nos dirigimos a Ud. como estudiantes de la Facultad de Derecho de la UBA -en la cual usted enseña la materia Teoría del Delito- y como militantes de la Franja Morada, para formularle una pregunta concreta: ¿Se anima a decir en un aula de nuestra Facultad lo que declaró a la prensa en México?”, comienza el escrito. Y continúa: “Bien sabe que si llegara a decir eso en un aula de nuestra Facultad cualquier alumno de primer o segundo año le diría que podría aplicarse, como mínimo y entre otras figuras, la de abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público, tráfico de influencias y/o malversación de fondos públicos (art. 248 y subsiguientes del Código Penal). Mentir así no resulta digno de un profesor de una de las facultades de Derecho más importantes del continente”.
“¿Por qué negar lo innegable? Deje que la Justicia -tan arbitrariamente castigada por su espacio político - haga su trabajo.”, desafiaron los estudiantes.
Pidieron además al gobierno de Fernández “ser mejores” porque “prometieron hacerlo, pero parece ser que se creen dueños del Estado y actúan descaradamente como una oligarquía privilegiada”.
Los estudiantes de Derecho de la UBA, facultad históricamente a cargo de Franja Morada, no titubearon al dirigirse al presidente y le sugirieron que “en vez de fustigar a quienes lo critican, enfoque sus energías en lograr un Estado transparente y eficaz”. Además, los estudiantes invitan “a la reflexión” a La Cámpora, La Centeno y “las agrupaciones ultrakirchneristas” de la facultad para que “la defensa de determinado gobierno no les nuble la empatía frente a una sociedad tan necesitada de transparencia” y que “el deseo de mantener sus privilegios no les haga mantener un silencio cómplice frente al sufrimiento de un pueblo ya saqueado por la corrupción de su gobierno”.
En este contexto, hubo manifestaciones en contra del Gobierno en todo el país, por la falta de compromiso de ésta gestión con la vacunación de los ciudadanos de a pie, el ciudadano que paga los impuestos, el ciudadano que no llega a fin de mes. A la gente no le agradan los privilegios, amiguismos y clientelismos VIP. Alberto, hoy 1ro. de Marzo relance su Gobierno, póngase de pie. ¡“Carpe diem”, Alberto! Todos estamos destinados a ser abono de plantas. Que nuestras vidas dejen rastros de tal, de esperanzas. Basta de politiquería berreta. ¡Carpe Diem, presidente!