
Dos fuertes terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron el miércoles por la noche a Venezuela y dejaron al menos 188 muertos y más de 1.500 heridos, según el último balance oficial además de más de 26.000 desaparecidos.
Los sismos, los más intensos registrados en el país en más de un siglo, provocaron derrumbes de edificios, daños estructurales en varias ciudades y escenas de pánico entre la población. Las autoridades declararon el estado de emergencia y advirtieron que la cifra de víctimas podría aumentar a medida que avanzan las tareas de búsqueda y rescate.
El epicentro del primer sismo se ubicó al oeste de Morón, en el estado Carabobo, mientras que el segundo se registró a unos 16 kilómetros al suroeste de esa localidad. El movimiento más fuerte alcanzó una magnitud de 7,5 y una profundidad de 10 kilómetros.
El impacto se sintió con intensidad en la capital venezolana, donde vecinos salieron a la calle en medio del temor por nuevas réplicas. En redes sociales y agencias internacionales circularon imágenes de edificios colapsados, viviendas dañadas y equipos de rescate trabajando entre escombros.
Las cifras
La presidenta Delcy Rodríguez reportó 164 muertes a nivel nacional tras los sismos, dentro de los cuales 25 corresponden solo a la capital Caracas según la alcaldesa Carmen Meléndez quien indicó que siguen las búsquedas entre escombros.
Según el reporte difundido, el edificio Petunia, ubicado en Chacao, colapsó por completo, mientras que otras estructuras presentaron daños graves.
Equipos de emergencia trabajaban entre los escombros en busca de sobrevivientes y para asistir a los afectados. Un sitio web creado para rastrear a personas desaparecidas citado por Reuters indicó que existen casi 26.000 personas desaparecidas a las 11 de la mañana, hora local.
Ayuda económica
El papa León XIV destinó 100.000 euros a Venezuela a través de la Limosnería Apostólica como primera contribución de emergencia tras los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el país, dejando al menos 188 muertos y más de 1.500 heridos, según informó Vatican News.
El pontífice tomó la decisión tras mantener contacto directo con el nuncio apostólico en Venezuela, monseñor Alberto Ortega Martín, y con el arzobispo de Caracas, monseñor Raúl Biord Castillo. Los fondos se canalizarán a través de las estructuras eclesiásticas locales para atender las necesidades más urgentes de la población afectada.
El obispo de la diócesis de La Guaira, monseñor Pablo Modesto González Pérez, describió una situación de colapso total en esa zona costera del norte del país, declarada “zona de desastre natural”.
“Estamos sin electricidad y hemos sido todos afectados. En el seminario se han derrumbado muchos muros”, relató según Vatican News.
El arzobispo de Caracas precisó, tras una visita técnica, que la catedral y una docena de templos de la capital presentan graves daños estructurales. Biord Castillo añadió que las parroquias han abierto sus puertas para acoger a familias que perdieron sus hogares, y señaló que el impacto humano habría sido peor de no haber coincidido con un día festivo.
