08 07 nanniEl flamante auditor general de la Provincia, aseguró que su función estará basada en la independencia y los criterios técnicos. Además, defendió su designación, destacó el rol de la oposición en los organismos de control y afirmó que la Auditoría debe actuar libre de presiones políticas.

¿Qué representa para usted haber sido designado auditor general?

- Es una enorme responsabilidad. Fue un proceso largo, con la propuesta de la comisión, las adhesiones y los avales. En la vida pública uno siempre está expuesto a críticas, pero también recibí respaldos muy importantes que me dan tranquilidad y compromiso para asumir esta función.

¿Qué importancia tuvieron esos avales?

- Fueron muy significativos. Conté con el respaldo de juristas como Ricardo Gil Lavedra y Jesús Rodríguez, además de gobernadores de mi partido y del rector de la Universidad de Buenos Aires. Son personas de una trayectoria reconocida y eso me compromete aún más con el trabajo que voy a realizar.

El Consejo Profesional de Ciencias Económicas cuestionó que se designaran dos abogados. ¿Cómo recibió esas críticas?

- Me parecieron observaciones respetuosas y entendibles. Ellos defienden a su profesión, como corresponde. Pero la Constitución no establece una cantidad determinada de abogados o contadores dentro de la Auditoría. Esa decisión forma parte del criterio político de quienes realizan las designaciones.

¿Considera que la presencia de dos abogados puede afectar el funcionamiento?

- No, porque la Auditoría es un organismo interdisciplinario. Además de los cinco auditores, cuenta con gerencias y equipos integrados por abogados, contadores y otros profesionales. Es un órgano colegiado donde las decisiones se toman en conjunto.

Usted llega con un perfil claramente opositor. ¿Qué significado tiene eso?

- Creo que era importante que se cumpliera el espíritu de la Constitución. La presencia de representantes de la oposición en los organismos de control no es una concesión del oficialismo, sino un derecho institucional que fortalece la transparencia.

¿Una vez que asume el cargo sigue siendo un dirigente opositor?

- No. Una vez que uno asume como auditor deja de actuar como oficialista u opositor. La Auditoría no cogobierna ni hace política; su función es controlar con criterios técnicos, independencia y sin presiones de ningún sector.

¿Cómo evalúa el funcionamiento actual de la Auditoría General?

- La institución cuenta con un gran capital humano y profesionales muy capacitados. No creo que una sola persona cambie el funcionamiento de un organismo. Mi intención es aportar para mejorar su desempeño y fortalecer el control de las cuentas públicas.

¿Cuáles serán sus principales objetivos al iniciar la gestión?

- Trabajar con responsabilidad, respetar la independencia del organismo y contribuir a que la Auditoría siga fortaleciendo la transparencia y el control de los recursos públicos de la provincia.