09 09 adolfogNació en Salta el 10 de septiembre de 1873. Médico, dirigente político y nieto del general Martín Miguel de Güemes, fue gobernador de la provincia entre 1922 y 1925. A más de un siglo de su gestión, su nombre permite recuperar una historia que va mucho más allá de su célebre apellido.

Cuando se habla de la familia Güemes, inevitablemente aparece la figura del general Martín Miguel de Güemes, uno de los grandes protagonistas de la lucha por la Independencia.

Sin embargo, entre sus descendientes hubo otra personalidad que también tuvo un lugar destacado en la historia política y social de Salta: hoy, 10 de setiembre recordamos a Adolfo Güemes.
Nacido en la ciudad de Salta el 10 de septiembre de 1873, Adolfo era hijo de Luis Güemes Puch y Rosaura Castro Sanzetenea y nieto del héroe de la Guerra Gaucha. Pero su trayectoria construyó un camino propio, primero desde la medicina y luego desde la política.
Realizó sus estudios en Salta y egresó del Colegio Nacional antes de trasladarse a Buenos Aires para estudiar Medicina. En 1898 obtuvo su título de médico cirujano con una tesis titulada “Contribución al estudio de la policerosis tuberculosa”.
Su formación no terminó allí. Viajó a Europa para ampliar sus conocimientos y, durante su permanencia en Francia, alcanzó un nuevo doctorado en París. De regreso al país en 1904, desarrolló su profesión en el Hospital Rivadavia de Buenos Aires, donde adquirió reconocimiento como médico.

De la medicina a la política
Pero la vida pública terminaría llevándolo hacia otro escenario. Adolfo Güemes se incorporó a la Unión Cívica Radical, fuerza desde la cual desarrolló buena parte de su trayectoria política.
Durante la década de 1910 volvió a involucrarse activamente con la realidad salteña y se convirtió en una figura importante del radicalismo provincial.
Su carrera alcanzó uno de sus puntos centrales cuando fue elegido gobernador de Salta, cargo que ejerció desde el 1 de mayo de 1922 hasta el 1 de mayo de 1925.
Su gestión estuvo vinculada especialmente a temas como la educación, la salud pública y el desarrollo de la provincia. También fue un defensor de proyectos estratégicos para Salta, entre ellos la conexión ferroviaria hacia el Pacífico, una aspiración histórica para integrar económicamente al Norte argentino con Chile.

Un Güemes en la Casa de Gobierno
Su llegada a la gobernación tuvo además un fuerte valor simbólico para Salta. Martín Miguel de Güemes había sido gobernador de la provincia durante los años decisivos de la lucha independentista. Más de un siglo después, uno de sus nietos también ocuparía el principal cargo político provincial.
Pero Adolfo Güemes pertenecía a otro tiempo y enfrentaba otros desafíos. Era médico, político y dirigente de una Argentina que comenzaba a atravesar profundas transformaciones sociales y democráticas.
Su vida pública continuó incluso después de dejar la gobernación. En 1931 fue elegido como candidato a vicepresidente de la Nación para acompañar en la fórmula a Marcelo T. de Alvear, aunque aquella candidatura no llegó a competir electoralmente.
Dos años después, en 1933, fue detenido en el contexto de la persecución contra dirigentes radicales. Al regresar de su confinamiento, en 1934 llegó a presidir el Comité Nacional de la Unión Cívica Radical.

El legado de una chacra histórica
Uno de los aspectos más llamativos de su historia aparece en el destino que decidió dar a parte del patrimonio familiar.
En su testamento dejó la histórica Chacra El Carmen de Güemes, vinculada a su abuelo, para que fuera destinada a fines educativos y funcionara como escuela agrícola.
También realizó donaciones de obras de arte y antigüedades destinadas a preservar el patrimonio histórico y cultural de Salta.
Adolfo Güemes murió en Buenos Aires el 4 de octubre de 1947, a los 74 años.
Hoy, en el aniversario de su nacimiento, su figura permite volver sobre una pregunta interesante: ¿cuánto conocemos realmente de los descendientes de los grandes protagonistas de nuestra historia?
Porque Adolfo Güemes fue, sin dudas, el nieto del héroe gaucho. Pero también fue médico, gobernador, dirigente político y un hombre que dejó su propia marca en la historia de Salta.A 153 años de su nacimiento, recordar a Adolfo Güemes es también recuperar la historia de un salteño que llevó un apellido cargado de memoria, pero construyó un camino propio.