
En diálogo con Punto Uno, Ignacio Jarsún, titular de Aguas del Norte, se refirió a las las nuevas obras y advirtió sobre la necesidad de acompañar el crecimiento urbano con infraestructura.
¿Cómo está hoy Aguas del Norte?
- Cuando asumimos, hace tres años y medio, Aguas del Norte estaba entre los tres problemas más graves de la provincia según la percepción de la sociedad. Hoy está alrededor del puesto 15. Eso para nosotros es un orgullo, porque fue mucho esfuerzo y trabajo, especialmente en un contexto en el que se paralizaron muchas obras nacionales.
Hoy estamos mejor, pero falta. Aguas del Norte necesita inversión permanente porque el sistema se deteriora si no se incorporan recursos e infraestructura.
¿Cómo se está acompañando el crecimiento de la ciudad y los nuevos desarrollos inmobiliarios?
- Ese fue uno de los grandes problemas de Salta. Se inauguraba un barrio y se lo conectaba al sistema existente; después aparecía otro y se hacía lo mismo. Así, zonas que tenían 24 horas de servicio podían terminar con dos o tres horas por día.
El desarrollo urbano tiene que estar acompañado por infraestructura. Por eso el gobernador fue claro con los desarrolladores: tienen que hacer las obras necesarias. Si no cumplen, no pueden avanzar ni vender, porque después el problema termina en el vecino y en el Estado.
¿La empresa logró mejorar su situación financiera?
- Sí. Cuando asumimos, Aguas del Norte cubría solamente el 20% de sus gastos operativos y el 80% lo aportaba la Provincia. Hoy cubre el 90% y la Provincia aporta alrededor del 10%. Estamos encaminados al saneamiento definitivo, con el objetivo de que la empresa no necesite asistencia económica mensual.
También mejoró el nivel de pago: actualmente alrededor del 80% de los usuarios está cumpliendo con el servicio.
¿Qué obras se están realizando para mejorar el abastecimiento?
- Estamos construyendo nuevas fuentes de abastecimiento en distintos puntos. Desde que asumimos hacemos más de un pozo por mes, cuando antes se hacían uno o dos por año.
En Capital estamos trabajando, entre otros sectores, en Gran Bourg, la zona oeste, Don Emilio, avenida Tavella y Villa Belgrano. El objetivo es acompañar el crecimiento y evitar que el servicio vuelva a deteriorarse.
¿Por qué es necesario seguir construyendo pozos?
- Salta tiene abundancia de agua durante algunos meses y después faltantes durante buena parte del año. Por eso necesitamos diversificar las fuentes.
A futuro deberíamos pensar en grandes obras de almacenamiento y regulación de agua. Nuestra geografía permite hacerlo en zonas como San Lorenzo, Lesser, Rosario de Lerma o el río Blanco. Eso permitiría aprovechar el agua que hoy muchas veces termina provocando inundaciones y después se pierde.
¿Cómo observa la situación económica de las familias salteñas?
- La vemos con preocupación. La macroeconomía se acomodó de alguna manera, pero eso todavía no se refleja en la economía cotidiana. Hay mucha gente endeudada y necesitamos recuperar el crédito accesible, especialmente para la vivienda.
También considero que la paralización de la obra pública es un error. Salta mantiene sus cuentas equilibradas y continúa haciendo obras. Nación debería encontrar la manera de sostener la inversión porque la construcción genera empleo y movimiento económico.
¿La Provincia puede seguir absorbiendo servicios que antes financiaba Nación?
- La Provincia está haciendo un enorme esfuerzo. Pasó con el incentivo docente, el boleto estudiantil, medicamentos y otros programas. Ya no sabemos hasta dónde podremos seguir sosteniendo estas situaciones.
El gobernador tiene una mirada solidaria y por eso toma estas decisiones. Vamos a defender hasta la última instancia el bolsillo de la gente, porque en un contexto tan difícil lo que queremos es que las familias puedan subsistir.
