
Después de varios meses en los que la corrupción aparecía entre los principales problemas señalados por la población, en la última medición de la consultora Centrix cayó al cuarto lugar y había sido desplazada por cuestiones directamente vinculadas con la situación económica. Sobre esa realidad, Claudio Montiel, titular de la consultora, fue entrevistado en Punto Uno.
¿Qué había pasado con las principales preocupaciones de la gente?
- La corrupción había sido una de las principales preocupaciones desde enero y febrero. Pero en agosto se había corrido del primer lugar al cuarto. Lo que aparece ahora como más importante es la incertidumbre económica, los salarios y el desempleo.
¿Qué significaba ese cambio?
- Hay preocupaciones mucho más concretas. La gente dice: no llego a fin de mes, tengo miedo de perder el empleo y no puedo pagar mis deudas. Ese era el problema que estaba apareciendo con mayor fuerza.
El cambio de agenda coincide con otros indicadores que mostraban dificultades crecientes para las familias. Uno de los datos es que el 60,2% de los encuestados se endeudó durante los últimos seis meses.
Pero el dato que más llamaba la atención está relacionado con el destino de esa deuda: el 76% de quienes se endeudaron lo hicieron para pagar alimentos, salud, tarifas o servicios.
¿La pérdida de ingresos estaba detrás de este cambio en las preocupaciones?
- Sí. Nosotros veníamos marcando una crisis de ingresos bastante importante. El problema era que el endeudamiento estaba apareciendo como una forma de llegar a fin de mes.
En enero, el 30% de las personas nos decía que no llegaba al día 20 y que tenía que endeudarse. En agosto, ese número había llegado al 66%. Se había más que duplicado.
Además, la cantidad de personas que podía ahorrar a fin de mes también había bajado. En enero era del 25% y en la última medición había sido del 9%.
¿Qué pasaba con quienes directamente no llegaban a mitad de mes?
- Casi el 45% decía que no llegaba al día 15. Había crecido muchísimo la cantidad de gente que se quedaba sin ingresos antes de esa fecha. Por eso era preocupante lo que podía pasar hacia fin de año si esta tendencia continuaba.
El cambio en la agenda también había sido advertido por otras mediciones y datos oficiales, según explicó Montiel. Desde su perspectiva, la coincidencia entre distintos relevamientos mostraba que la discusión sobre los ingresos había dejado de ser un tema secundario.
¿La situación económica podía terminar modificando también las preocupaciones políticas?
- Es muy preocupante lo que estaba pasando y era importante que toda la clase política tomara nota. Si no se entiende que hay problema de ingresos y no se buscaba una solución no se puede hablar de la realidad, hay una población que comenzó a poner en primer plano cuestiones relacionadas con el bolsillo, el empleo y la posibilidad de llegar a fin de mes.
