09 07 galasoLa cultura y el pensamiento nacional argentino despiden a Norberto Galasso, fallecido a los 90 años. Historiador, ensayista y divulgador, construyó durante más de seis décadas una extensa obra dedicada a discutir las versiones más arraigadas sobre la historia del país y a recuperar protagonistas que, según su mirada, habían quedado al margen de los relatos oficiales.

Galasso había nacido en Buenos Aires el 28 de julio de 1936. Aunque se formó como contador público en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, carrera que terminó en 1961, su verdadera vocación se desarrolló en el terreno de la historia y el pensamiento político.

Desde muy joven se interesó por las ideas de izquierda. A fines de la década de 1950 comenzó a profundizar en autores como Karl Marx y León Trotski y, en 1964, se incorporó al Partido Socialista de la Izquierda Nacional (PSIN), espacio liderado por Jorge Abelardo Ramos. Allí llegó a integrar la Mesa Ejecutiva Nacional como secretario de Finanzas.

Con el tiempo, su interpretación de la realidad argentina fue tomando otro rumbo. El peso del peronismo en la vida política y social del país lo llevó a revisar algunas de sus posiciones iniciales y a acercarse al nacionalismo popular, corriente desde la que desarrolló gran parte de su producción intelectual.

Ese recorrido quedó plasmado en una obra extensa, que abarcó ensayos históricos, investigaciones políticas y trabajos de divulgación. Galasso escribió sobre figuras centrales de la historia argentina y latinoamericana, pero también dedicó especial atención a aquellos personajes que consideraba injustamente relegados.

Entre sus primeros trabajos se encuentra Mariano Moreno y la revolución nacional, publicado en 1963. También escribió Discépolo y su época, donde analizó la obra de Enrique Santos Discépolo en relación con el contexto político y social que atravesó su vida.

Uno de sus proyectos más reconocidos fue Los malditos, una obra colectiva de cuatro tomos destinada a recuperar las historias de dirigentes, intelectuales y pensadores que habían quedado fuera del relato predominante de la historiografía argentina. En esa tarea reivindicó especialmente las figuras de Manuel Ugarte, Arturo Jauretche y Raúl Scalabrini Ortiz.

Su actividad intelectual también estuvo atravesada por los conflictos políticos de distintas épocas. En 1973 se desempeñó durante algunos meses como síndico de la Editorial Universitaria de Buenos Aires, durante la gestión de Arturo Jauretche, aunque dejó el cargo luego de diferencias vinculadas con la conducción de la institución.

Durante la última dictadura militar, además, algunos de sus trabajos fueron censurados. Entre ellos estuvieron Vida de Manuel Ugarte y ¿Qué es el socialismo nacional?. La censura no interrumpió, sin embargo, una trayectoria que continuaría durante las décadas siguientes con una producción que superó el medio centenar de libros y trabajos.

La noticia de su muerte generó distintas expresiones de reconocimiento. La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner lo recordó a través de sus redes sociales y destacó su aporte a la historia argentina. “Despedimos con mucha tristeza a Norberto Galasso. Gran compañero. Historiador imprescindible de la Argentina”, escribió.

Con su muerte desaparece una figura que durante décadas intervino activamente en las discusiones sobre la historia, la política y la identidad argentina. Más allá de las posiciones que generó su mirada —y de los debates que mantuvo con otras corrientes historiográficas—, Galasso dejó una obra que buscó, hasta sus últimos años, discutir las interpretaciones establecidas y poner en primer plano a los protagonistas que consideraba olvidados.