El intendente de San Ramón de la Nueva Orán dialogó con Punto Uno y repasó las actividades y señaló que hay una gran expectativa por el FestiOrán que se realizará el 29 y 30 de agosto y la tradicional celebración patronal y fundacional del 31.
¿Qué actividades prepararon para este mes?
- Ya comenzó agosto y en Orán se vive de una manera distinta. Nos preparamos para nuestras fiestas fundacionales y patronales, que se celebran el 31 de agosto. Durante todo el mes hay muchas actividades culturales y de promoción de nuestra historia: quiénes estuvieron antes en Orán, cómo se fue construyendo la ciudad y cómo llegamos hasta la actualidad. También hay presentaciones literarias, eventos culturales y actividades organizadas especialmente por academias de danzas folclóricas. Es una serie de propuestas que nos llevan hacia el 31 de agosto, pero también hacia el FestiOrán, que será el 29 y 30.
El oranense tiene un fuerte sentido de pertenencia. ¿Cómo se refleja eso en estas celebraciones?
- La verdad es que el oranense tiene un sentido de pertenencia muy arraigado. Hay muchas familias que están en la ciudad desde hace muchísimos años y también muchos escritores que fueron contando nuestra historia.
Se fueron explicando los motivos por los cuales las calles tienen determinados nombres, las familias que llegaron a la ciudad, las inversiones que hicieron y cómo fue creciendo económicamente Orán. También están las historias de los distintos clubes, desde su creación hasta el día de hoy.
Todo eso genera un sentido de pertenencia muy importante. Es también una forma de querer la ciudad: conocerla, cuidarla y tratar de que progrese.
¿Conocer la historia también ayuda a cuidar el patrimonio?
- Sí, es parte de lo que tratamos de hacer desde la Municipalidad. En los espacios verdes, las calles y los distintos lugares, tratamos de que lo que se va haciendo se cuide.
La forma de cuidar una ciudad también es conocerla. En esta época, además, muchos comerciantes preparan los frentes de sus casas y de sus comercios. Mucha gente se prepara especialmente para estas fiestas patronales.
¿El turismo sigue siendo una materia pendiente?
- Yo creo que siempre se trató de hacer que el turismo crezca. Es difícil porque hay mucha oferta en distintos lugares y quizás estamos un poco más lejos de otros puntos de interés.
Pero estoy seguro de que, con el tiempo, especialmente los jóvenes que están viendo que esto puede ser una oportunidad de salida laboral, van a apostar cada vez más. Pueden tener éxito y generar un producto interesante para mostrarle a quienes quieran conocer nuestra ciudad.
¿Qué falta para potenciarlo?
- Hay mucho por descubrir: el río Bermejo, la Yunga y las selvas. Orán tiene lugares realmente bellísimos y las redes sociales están ayudando mucho a difundirlos.
Pero también tenemos mucho por hacer en materia de infraestructura. Hay que invertir para que esos lugares sean más accesibles, tengan mayores comodidades y más seguridad para quienes nos visitan.
¿Qué se viene con el FestiOrán?
- El FestiOrán será el 29 y 30 de agosto. Es un festival que tiene muchos años y que fue creciendo con el tiempo. Finalmente nos confirmaron que comenzó en 1971.
Este año tiene una cartelera espectacular. Es importante aclarar que no lo organiza la Municipalidad, sino que es un evento privado, como se viene haciendo desde hace muchos años en la ciudad.
La programación de este año incluye a Jorge Rojas, La Delio Valdez, Ayre, Las Voces de Orán, Los Kjarkas, Lázaro Caballero y Cristian Herrera, entre muchos otros artistas, durante las dos noches.
Y el 31 de agosto llega la gran celebración patronal y fundacional.
- Sí. El 31 tenemos la gran fiesta durante todo el día. Primero está la actividad en la Catedral, después el desfile y por la tarde la gran procesión.
Además, este año tiene un condimento especial porque se realizó la ceremonia de toma de posesión del nuevo obispo, aunque el actual todavía continúa en funciones. Cuando deje el cargo asumirá oficialmente el nuevo obispo.
Por eso creo que podría ser la última fiesta patronal del actual obispo, lo que también le puede dar un significado especial y convertirse en una especie de despedida.
