08 10 alquileresEn la zona macrocentro ronda los $450.000, pero entre expensas, servicios, depósito, garantía y otros gastos iniciales, mudarse solo requiere una inversión que supera ampliamente el millón de pesos.

Alquilar no se resuelve únicamente encontrando un lugar y contando con el dinero para pagar el primer mes. Para un joven que busca instalarse en un monoambiente del macrocentro, el desembolso inicial puede rondar los $1,3 millones. El alquiler mensual de un monoambiente ronda actualmente los $450.000, aunque “el precio puede variar de acuerdo con la ubicación, el estado de la propiedad, las características del edificio y los servicios que incluya.

A ese monto hay que agregar expensas y servicios, que en la mayoría de los casos corren por cuenta del inquilino”, según comentó a Punto Uno, Matías Fernández, especialista inmobiliario.
En efecto, el verdadero obstáculo aparece al momento de ingresar. El inquilino no solamente debe contar con el dinero del alquiler mensual, sino también afrontar los costos propios de la operación y de la instalación. Por eso, para un joven que intenta independizarse, reunir esta suma se convierte en una condición para nada accesible.
La situación se repite, aunque con valores superiores, cuando se busca un departamento de un dormitorio. En el mercado inmobiliario, lo que en buena parte del país se denomina “dos ambientes” es identificado habitualmente como un departamento de un dormitorio.
En el centro, macrocentro norte y macrocentro sur, los precios se ubican aproximadamente entre $550.000 y $650.000, aunque pueden encontrarse propiedades más caras o más económicas, dependiendo de sus características.
“No solamente varía por el ambiente que tenga, sino por el estado, si es un piso más alto, un piso más bajo, si es interno, si es frente o contrafrente”, señaló Fernández.
También influyen la antigüedad del edificio, si cuenta con ascensor, la ubicación y el estado general. En ese escenario, hay propietarios que prefieren resignar parte del precio para evitar tener el departamento desocupado durante meses.
“Podés tener alguien que pide $800.000 y va a esperar a que alguien se lo alquile, o aquel dueño que dice: ‘prefiero alquilarlo un poco más barato y no tenerlo desocupado’”, explicó el especialista.

 

Movimiento a principios de año
El mercado también tiene una dinámica particular vinculada con los estudiantes. La demanda aumenta especialmente entre enero, febrero y marzo, cuando comienzan las clases y llegan jóvenes desde distintas localidades de Salta, Jujuy, Tucumán y otras provincias.
“Hay un movimiento importante con lo que son estudiantes. A principio de año, cuando arrancan los que recién terminaron el colegio y también aquel al que se le venció el contrato que tenía, suele haber mayor movimiento”, explicó. La cercanía con las universidades es, en ese sentido, uno de los factores que incide en la búsqueda. Zonas como Tres Cerritos y sectores próximos a las instituciones educativas mantienen una demanda sostenida, aunque los valores no necesariamente presentan una diferencia significativa respecto de otras áreas consolidadas de la ciudad.


Contratos
Otro de los puntos que deben analizar quienes buscan alquilar es la duración del contrato y la modalidad de actualización.
Según explicó Fernández, actualmente existe libertad para que las partes acuerden las condiciones. Sin embargo, en el mercado se observa con mayor frecuencia una duración de uno o dos años, mientras que los ajustes suelen establecerse cada tres o cuatro meses.“El contrato hoy por hoy tenés la libertad de hacerlo como quieras, mientras las partes se pongan de acuerdo. Dos años es el contrato tipo que se está utilizando, aunque hay gente que lo hace por un año”, sostuvo.
Para quienes tienen ingresos ajustados, el punto de partida resulta fundamental. Un alquiler que ya representa un esfuerzo excesivo desde el primer mes puede transformarse rápidamente en un problema cuando llegan las actualizaciones.“El ideal sería arrancar un contrato acorde a lo que uno puede pagar”, recomendó Fernández. Y agregó que si el contrato comienza “demasiado alto”, los ajustes posteriores pueden hacer todavía más difícil sostenerlo.