
En apenas una semana, los registros dieron un salto importante y ya se contabilizan 1172 diagnósticos confirmados en todo el territorio. Implica una suba cercana al 45% respecto del informe anterior, cuando el número rondaba los 800.
El mapa de la enfermedad muestra con claridad dónde está el mayor problema. El departamento San Martín concentra la mayor cantidad de contagios y se mantiene como el principal foco. Allí se acumulan 786 casos, muy por encima de otras zonas. Detrás aparecen Orán con 271 y Anta con 75.
Si se baja al detalle por localidades, el escenario se vuelve aún más concreto. Salvador Mazza encabeza ampliamente la lista y se posiciona como el punto más comprometido del brote. Más atrás figuran San Ramón de la Nueva Orán, Aguas Blancas y Embarcación, entre otras ciudades donde también se detectó circulación del virus, aunque en menor escala. Incluso en la capital salteña ya se reportaron algunos casos, lo que confirma que el fenómeno no está completamente aislado.
Frente a este escenario, el sistema sanitario decidió intensificar la vigilancia, sobre todo en el norte, donde la cercanía con la frontera suma un factor extra de complejidad. En ese marco, se avanzó en una estrategia conjunta con Bolivia para coordinar acciones en puntos clave como Yacuiba y el corredor Aguas Blancas – Bermejo. La idea es unificar criterios en tareas de control, bloqueo de focos y seguimiento de casos, buscando frenar la expansión.
Mientras tanto, las autoridades insisten en que la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva. El mosquito transmisor, el Aedes aegypti, se reproduce en agua acumulada, por lo que eliminar recipientes en desuso, mantener limpios los patios y tapar tanques resulta clave. A eso se suma el uso de repelente, tanto en el cuerpo como en el ambiente.
En cuanto a los síntomas, el Chikungunya suele presentarse con fiebre alta repentina y fuertes dolores articulares, que pueden ser incapacitantes. También pueden aparecer molestias musculares, dolor de cabeza, náuseas, cansancio y erupciones en la piel. Ante estas señales, la recomendación es clara: evitar la automedicación y acudir a un centro de salud.
Otro punto que empieza a cobrar importancia es el seguimiento de quienes ya atravesaron la enfermedad. Desde el sistema público se implementó un esquema de rehabilitación pensado para evitar secuelas a largo plazo, sobre todo en pacientes que quedan con dolores persistentes en las articulaciones.
El crecimiento de los casos marca que el brote está en una etapa activa y que las próximas semanas, según informaron desde la cartera sanitaria.
