03 14 enacLo pronosticó el presidente de Asociación de Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino. En una entrevista con Punto Uno, advirtió sobre el agravamiento de la crisis y reclamó una Ley de Emergencia para frenar embargos, cortes de servicios y cierres.

La crisis de las pequeñas y medianas empresas sumó en los últimos meses nuevos indicadores de alarma. Plazos de pago cada vez más largos, cheques rechazados, caída del consumo y tasas altas para financiar capital de trabajo forman parte de un cuadro que, según advirtió Diego Ojeda, presidente de la (ENAC), ya dejó más de 20 mil pymes cerradas y podría agravarse en el corto plazo.

“Ya llevamos más de 20 mil pymes cerradas, así que la situación del sector es nefasta”, afirmó Ojeda en diálogo con Punto Uno Streaming. Según explicó, el problema atraviesa a buena parte del entramado productivo nacional y no se limita a un rubro o una región.

ENAC reúne de manera directa a unas 500 pymes de todo el país y alcanza de forma indirecta a unas 5.000 a través de su encuesta trimestral Radar Pyme. Uno de los datos más significativos del último relevamiento es el corrimiento de los plazos de cobro entre empresas: si en el trimestre anterior se ubicaban en torno a los 35 días, ahora treparon a 51.

El alargamiento de la cadena de pagos impacta de lleno en el funcionamiento cotidiano de las firmas. Cuando una empresa tarda más en cobrar, debe cubrir con recursos propios —o con financiamiento cada vez más caro— salarios, compromisos bancarios y obligaciones fiscales.

El 7 por ciento de las pymes considera que podría cerrar si este contexto económico se mantiene. Proyectado sobre el universo total de unas 500 mil pymes en la Argentina, eso representaría la posibilidad de perder otras 30 mil empresas. “Esto nos dice a nosotros que la curva se va a acelerar, porque si ya cerramos 20.000 pymes hasta acá, imagínate cerrar 30.000 pymes más en el futuro”, planteó.

Ojeda vinculó de manera directa la situación de las empresas con la de las familias. Señaló que la caída del poder adquisitivo golpea el consumo y recordó que las pymes dependen del mercado interno. En ese marco, sostuvo que muchas firmas terminan tomando deuda no para invertir, sino para sostener la operatoria diaria.

El descuento de cheques se mueve hoy entre el 35 y el 45 por ciento, mientras que los créditos de corto plazo rondan el 38 por ciento. A eso se suma el aumento de la morosidad bancaria y la cantidad de cheques rechazados, que ya superan los 150 mil.

Frente a este escenario, ENAC reclama desde agosto de 2024 una Ley de Emergencia Pyme. La propuesta apunta a establecer medidas de alivio transitorio, entre ellas la suspensión de embargos automáticos por deudas fiscales, la prohibición de cortes de servicios esenciales como gas y electricidad y la habilitación de líneas de crédito a tasas subsidiadas.