03 11 katz

El presidente Javier Milei llegó a Chile para participar de la ceremonia de asunción de José Antonio Kast, con quien el argentino tiene una relación de afinidad desde antes de que ambos arribasen al poder. Así, se extiende el grupo de mandatarios regionales que se ubican en el espectro del centro hacia la derecha con el que el libertario busca contrarrestar la influencia de su par brasileño Lula da Silva.

La ceremonia que se celebró ayer al mediodía y no estuvo exenta de particularidades. Kast invitó al senador brasileño, Flavio Bolsonaro, que es uno de los principales candidatos de la oposición a Lula para competir contra él en las elecciones presidenciales que se desarrollarán este año. Ese gesto hizo que el Planalto comunicara que Lula no iría a Chile y que en su lugar asistiría su canciller Mauro Vieyra.

Es una historia que rima parecido a lo que sucedió en diciembre de 2023 con Javier Milei, que invitó a la ceremonia a su amigo Eduardo Bolsonaro. Aquello fue un aviso de cómo sería el vínculo posteriormente: a más de dos años de coincidir como jefes de Estado, todavía no han mantenido encuentros bilaterales y sólo se saludan de manera protocolar en cumbres multilaterales.

El hijo del expresidente Jair Bolsonaro es el principal candidato de la derecha para las elecciones de octubre, en las que Lula participará para su cuarto mandato presidencial a sus 80 años. Los medios brasileños han amanecido ayer publicando la encuesta de Meio/Ideia, una de las más conocidas del país, en la que Lula figura con un empate técnico respecto a Flávio y el gobernador de San Pablo, Tarcísio de Freitas.

La ceremonia reunió a más de 1.150 invitados, entre ellos jefes de Estado, altas autoridades internacionales y figuras clave del panorama nacional. La llegada de Kast a La Moneda, con prioridad en lo que ha llamado un “gobierno de emergencia”, responde a un escenario “complejo de administrar”, según ha adelantado su equipo, con el combate a la delincuencia y la recuperación del rumbo económico como ejes inmediatos.

Kast pasó su última jornada como presidente electo en el Palacio Cousiño de Santiago, donde sostuvo reuniones bilaterales con líderes como el rey Felipe VI de España, Daniel Noboa de Ecuador o Rodrigo Paz de Bolivia. Durante la tarde se completaron los encuentros con delegaciones latinoamericanas y, en paralelo, su equipo finalizó los preparativos de la ceremonia y del discurso con el que, según su entorno, buscará reforzar la noción de “gobierno de emergencia” prometida durante su campaña.