03 12 comercio

El secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio de Salta en una entrevista con Punto Uno describió un panorama complejo para el sector; advirtió que la pérdida de poder adquisitivo empuja la caída del consumo y genera cierres de negocios y pérdida de puestos laborales.

Explicó que la crisis se percibe diariamente en la calle, tanto entre los trabajadores como entre los propios comerciantes. “Diariamente uno anda en la calle y ve la problemática en vivo. Vemos trabajadores que pierden sus fuentes de trabajo y también la crisis que atraviesan los comerciantes, que son nuestros empleadores. El escenario es muy complejo”, señaló.

Según explicó Ortiz, la situación no es exclusiva de la provincia sino que se replica en todo el país. “Esto pasa a lo largo y ancho de la Argentina, no es que Salta sea la única burbuja económica”, sostuvo.

El dirigente gremial aseguró que durante el último año el comercio registró una importante baja en las ventas, especialmente en el sector de las pequeñas y medianas empresas. “Las pymes tuvieron pérdidas de ventas que en algunos rubros llegaron al 50%. En los casos más bajos fue de alrededor del 12%, pero el promedio del comercio es una caída entre el 25% y el 30%”, detalló.

De acuerdo con Ortiz, esta situación se volvió muy difícil de sostener para muchos negocios, que ya venían golpeados desde 2025. “El año pasado fue uno de los más pobres de los últimos 20 años en cuanto a la cantidad de productos que se vendieron en los comercios. No hablo de precios, hablo del volumen de mercadería que se comercializó”, afirmó.

El referente sindical indicó que varios comercios no lograron sostener sus estructuras frente a la baja del consumo. “Algunas pymes no pudieron mantenerse abiertas y este año ya empezaron directamente con los cierres. Otros comerciantes están despidiendo trabajadores o buscando cualquier estrategia para escapar de la agonía económica que dejó el 2025”, explicó.

Ortiz remarcó además que en los últimos meses las ventas no lograron recuperarse. “En los últimos cuatro meses no hubo repunte del consumo y eso preocupa muchísimo a los comerciantes”, advirtió.

Otro de los puntos que planteó es la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores del sector. “Hoy un empleado de comercio que trabaja ocho horas está cobrando entre 950 mil y un millón de pesos”, indicó.

Sin embargo, remarcó que esos ingresos quedan muy por debajo del costo de vida actual. “La canasta básica está cerca del millón seiscientos mil pesos. Y para que una familia pueda considerarse clase media en Salta se necesitarían alrededor de tres millones y medio”, sostuvo.

 “Si el año pasado fue difícil, este año puede ser mucho más complicado para el comercio”, advirtió. Según explicó, el problema central es la caída del consumo interno.

“El principal consumidor en Argentina son los trabajadores. Cuando el mercado interno está asfixiado, ningún almacén ni supermercado puede vender más de lo que vende hoy”, sostuvo.

Además, remarcó que la financiación para comprar productos sigue siendo muy costosa para las familias. “La financiación sigue siendo carísima en comparación con la inflación y eso también frena el consumo”, indicó.

Durante la entrevista, Ortiz también comparó el contexto actual con momentos críticos de la historia económica del país. “La situación empieza a parecerse bastante a lo que vivimos en el 2001. Se vuelven a ver persianas bajas, gente vendiendo cosas en la calle para sobrevivir y cada vez más dificultad para conseguir trabajo”, afirmó.

Finalmente, el dirigente sostuvo que la situación genera incertidumbre entre: “tenemos empresas asfixiadas y trabajadores con salarios que no alcanzan. Esa es la principal razón de la caída del consumo”, concluyó.