03 09 cirmiLa economista y magíster en Desarrollo, ex subsecretaria de Políticas de Igualdad de Nación, analizó en Punto Uno Stream el deterioro del empleo y del poder de compra entre las mujeres.

Describió un escenario “difícil” y marcó que, aun cuando algunos sectores crecen, no traccionan empleo ni mejoran ingresos. Dijo que “las ventas están por debajo de enero de 2024” y que hay “menos consumo”.

También señaló que los rubros que mostraron expansión, “la exportación agro, los financieros y la energía”, “son sectores relevantes para el país”, pero “no traccionan ni el empleo ni la distribución del ingreso”. Advirtió que “menos para las mujeres”.

En ese marco, ubicó dos focos de impacto directo sobre el trabajo femenino. Por un lado, el cierre de fábricas textiles: “están cerrando fábricas textiles, donde trabaja una gran mayoría de mujeres”. Por otro, el recorte del empleo público: “está cayendo el empleo estatal, donde también somos mayoría”.

La economista sostuvo que, sobre una desigualdad estructural previa, el contexto actual profundiza la desventaja: “siempre tenemos más informalidad y más desempleo”, pero ahora, además, “está creciendo la brecha salarial”. Afirmó que “creció cinco puntos en los últimos dos años” y lo definió como “un gran retroceso”.

Finalmente, añadió un elemento que conecta economía con vida cotidiana. “Lo que vemos es un escenario de endeudamiento, sobre todo para encarar gastos de cuidado”, explicó. Subrayó que son “gastos que no son una inversión que después te dé más plata, sino simplemente cubrir necesidades de la familia”.

 

Cuidar ocupa tiempo y plata

Cirmi definió el cuidado como tareas que ocurren “en la casa y fuera de la casa”. Incluyen “cuidar a los chicos, a las personas mayores de la familia, a las personas con discapacidad”, e incluso a veces “a la comunidad”, como quien cocina en un comedor. Señaló que son trabajos que demandan tiempo, pero que históricamente quedaron invisibilizados: “se creía que las mujeres las hacíamos ‘por amor’”.

Para la economista, esa invisibilidad tiene un efecto directo sobre ingresos y autonomía. “Ocupan tiempo en una sociedad que nos pide hacer de nuestro tiempo plata”, dijo. Cuando el cuidado depende exclusivamente de la familia, la desigualdad se profundiza: la calidad y cantidad de cuidado que recibe una persona queda atada a “quiénes son tu familia, cómo se vinculan, cuánta plata tienen, qué estudios tuvieron”.

Por último, vinculó el cuidado con el futuro del empleo. Advirtió que “va a seguir creciendo en un mundo donde muchas tareas se van a automatizar” y citó una estimación para Argentina: “se podrían generar 1,8 millones de puestos de trabajo si se invirtiera en sistemas de cuidado”.

 

Salario más bajo

Lucía Cirmi Obón ubicó al trabajo en casas particulares como “el más feminizado” y remarcó que es “el salario más bajo de todos”. En ese marco, explicó que la caída del empleo registrado y del ingreso en sectores de clase media impacta de manera directa en estas trabajadoras: “lo que está pasando es que está desapareciendo clase media”. Lo tradujo en una decisión concreta en los hogares: “es lo primero que ajustás cuando no te cierra la cuenta”.

Cirmi agregó que, incluso cuando el puesto se sostiene, el deterioro se profundiza por la vía salarial. Las trabajadoras que continúan “tuvieron negociaciones colectivas muy a la baja, muy chiquititas”. Cerró con un efecto de arrastre sobre la desigualdad: “eso también explica que se haya acrecentado la brecha salarial”.