01 29 cafayate

Continúa siendo uno de los destinos clásicos de los Valles Calchaquíes pero los precios actuales muestran que viajar en familia implica un gasto elevado, incluso para una estadía corta.

Tomando como referencia un fin de semana de dos noches para una familia tipo de cuatro personas (dos adultos y dos niños), los costos básicos se concentran en transporte, alojamiento y comidas.

El pasaje desde la ciudad de Salta hasta Cafayate cuesta $26.000 por persona. Ida y vuelta, el valor asciende a $52.000. Es decir para para una familia de cuatro integrantes, el gasto total en transporte ronda los $208.000.

La opción más habitual es alquilar una casa de dos dormitorios, cuyos precios comienzan en $140.000 por noche. Por dos noches, el costo total de alojamiento se ubica en torno a los $300.000. En tanto una habitación doble en promedio cuesta 65.000.

Las cabañas para dos personas arrancan en $70.000, lo que obliga a alquilar más de una unidad. Los campings ofrecen la alternativa más económica, con tarifas desde $10.000 por persona, aunque depende la distancia respecto al centro del pueblo.

Comer afuera representa uno de los gastos más altos. Un almuerzo para cuatro personas arranca en $70.000.

Una docena de empanadas en la zona céntrica cuesta alrededor de $16.000, y un helado tiene un precio mínimo de $5.000.

Para un fin de semana completo, el gasto en comidas puede ubicarse entre $120.000 y $150.000, según el consumo. En caso decidir presenciar la Serenata los precios rondan entre $40.000 y $90.000, según la ubicación.

Sumando transporte, alojamiento y comidas básicas, una familia de cuatro personas necesita entre $600.000 y $700.000 para pasar un fin de semana, sin incluir compras extras ni actividades adicionales.

Los números dan cuenta que una escapada corta dentro de la provincia se convirtió en un gasto oneroso para el sueldo promedio. Y si bien Cafayate siempre tuvo precios altos, actualmente, quedaron desproporcionados.

 

Complicado

El turismo enfrenta una temporada complicada, con baja ocupación y desde el sector reconocen que, pese a la planificación anual con múltiples actividades y eventos, los resultados están por debajo de las expectativas.

La crisis dada por el contexto económico según algunos empresarios podría derivar en achique de personal y eventualmente el cierre de algunas firmas. En el mes de febrero y especialmente en la Serenata esperan recuperarse tras un enero difícil.