Los cambios en la política energética y la implementación del nuevo régimen de Subsidios Energéticos Focalizados golpearán a las familias salteñas. A partir de este ajuste, aproximadamente 36.000 hogares de la provincia verán un incremento de más del 35% en sus facturas de electricidad.
Este aumento se debe al cambio de categoría de usuarios residenciales subvencionados a una donde deberán afrontar el costo de la tarifa plena.
Carlos Saravia, presidente del Ente Regulador de los Servicios Públicos de Salta (Enresp), explicó en la audiencia pública del 4 de diciembre que la eliminación gradual de los subsidios afecta a un total de 350.000 usuarios del servicio eléctrico de EDESA.
Además, esta medida también repercutirá en los hogares categorizados previamente como N2 (bajos ingresos) y N3 (ingresos medios), que se verán obligados a pagar más por el consumo de electricidad debido a la reducción de los bloques subsidiados.
En detalle, los hogares de la categoría N1 (mayores ingresos) sufrirán un ajuste aún más drástico: el subsidio de aproximadamente el 15% que aún se mantenía, será eliminado por completo. Así, todos los consumos eléctricos de los usuarios de esta categoría se facturarán a tarifa plena.
Con la entrada en vigor de este nuevo esquema tarifario, el sistema que hasta diciembre permitía tres segmentos (N1, N2 y N3), ahora solo contempla dos categorías: hogares con subsidio y aquellos sin subsidio. Y aunque los hogares con subsidio seguirán recibiendo alguna ayuda, las boletas también verán aumentos debido a los nuevos valores establecidos.
Uno de los puntos claves de este cambio es la redefinición de los umbrales de ingresos para acceder a los subsidios. A partir de este año, solo los hogares con ingresos de hasta tres Canastas Básicas Totales (CBT), equivalentes a $3,7 millones, podrán acceder a los subsidios. Esto implica que muchos hogares de ingresos medios, hasta ahora beneficiarios del subsidio, ya no lo serán. Cabe recordar que la CBT se mide según el ingreso mensual de una familia tipo de cuatro integrantes.
También influye el estado patrimonial de las familias, ya que la titularidad de inmuebles o vehículos será motivo excluyente del beneficio. En cuanto al consumo eléctrico, se aplicará tarifa subsidiada solo hasta los primeros 300 kWh en los meses de mayor demanda (diciembre, enero, febrero, mayo, junio, julio y agosto), y hasta 150 kWh en los meses más templados (marzo, abril, septiembre, octubre y noviembre). En el sistema anterior, los bloques subsidiados llegaban hasta los 350 kWh.
Este ajuste será especialmente doloroso para las familias que residen en zonas de Salta con altas temperaturas, donde el uso de aire acondicionado y ventiladores es indispensable durante buena parte del año. Un equipo de aire acondicionado que funcione 8 horas al día durante un mes puede generar un consumo de entre 400 y 600 kWh, superando ampliamente los nuevos límites de subsidios.
Bonificación temporal para mitigar el impacto
Para intentar suavizar el impacto de estos aumentos, el gobierno nacional ha dispuesto una bonificación temporal del 25% sobre la factura de enero, aunque esta se irá reduciendo de manera gradual hasta desaparecer por completo en diciembre de 2026.
El desafío que enfrentan las familias salteñas es claro: el nuevo régimen de subsidios energéticos, aunque busca equilibrar las finanzas nacionales, implicará un golpe económico considerable para miles de usuarios que hasta ahora dependían de la energía subsidiada. Con un aumento de tarifas que podría superar el 35%, el costo de la electricidad será cada vez más difícil de afrontar para las familias con menores ingresos.
