
Con más de 600 estudiantes, casi 70 presentaciones y un alcance de miles de personas, la Orquesta Sinfónica Infanto Juvenil terminó un 2025 de gran actividad. Carolina Pineda, su directora, en una entrevista con Punto Uno destacó el trabajo realizado en el interior y el impacto en la vida cultural salteña de la institución nacida hace dos décadas atrás.
—¿Qué balance general hacés del trabajo ahora?
El año pasado fue muy intenso para todos, actualmente tengo más de 600 alumnos y realizamos 69 presentaciones, con la participación de aproximadamente 51.200 personas.
Brindamos conciertos gratuitos y con entrada paga, tanto en Capital como en el interior de la provincia; visitamos 14 municipios, no solo con conciertos, sino también con charlas y presentaciones educativas, lo que amplía muchísimo el alcance del proyecto.
—¿Cuáles fueron los principales logros?
Fueron muchos y muy valiosos. Destaco, en primer lugar, la creación de la música para la película muda “Never Weaken”, de Harold Lloyd. Por segundo año consecutivo, los alumnos de Composición de la UCASAL eligieron una película muda para componer su banda sonora, que luego fue interpretada por la Orquesta Juvenil. Todo el trabajo fue coordinado por Diego Vázquez y dirigido por Martín D’Elia.
También fue muy importante la participación del Coro Infantil, dirigido por Silvana Acosta, en “El Cascanueces” de Tchaikovsky, junto a los organismos del Instituto de Música y Danza: la Orquesta Sinfónica dirigida por el maestro Uribe, el Ballet Clásico a cargo de Laura Fiorucci y el Ballet Folclórico dirigido por Daniel Espoz.
Otro hito fue el Tributo a Los Beatles, realizado por la Orquesta Infantil junto a dos colegios invitados, el Belgrano y el María Auxiliadora. El objetivo fue trabajar las letras de las canciones y aprender música formando un gran coro. La experiencia fue tan inspiradora que meses después la repetimos con el Colegio San Pablo y el Centro Educativo Fe y Alegría de Solidaridad.
Ver a chicos compartir escenario con una orquesta sinfónica infantil fue algo mágico. La concentración, el esfuerzo de los docentes, el entusiasmo de las familias… todo fue muy movilizador y riquísimo a nivel pedagógico. Incluso recibí mensajes de padres contando que, gracias a cantar Beatles, sus hijas comprendían mejor el inglés y lo disfrutaban más.
Brindar las mismas oportunidades a los chicos del interior es fundamental. Hay muchísimo talento y una mentalidad distinta, muy agradecida y consciente. En lo personal, fue una gran alegría poder invitar al Teatro Provincial a la Orquesta de Tartagal, la de Orán, la de Rosario de Lerma y al Ballet Municipal de Rosario de la Frontera: municipios que apuestan fuerte por la cultura.
También fueron muy enriquecedoras las experiencias con músicos internacionales, como la visita del maestro Isaac Izquierdo, radicado en Estados Unidos, y la charla virtual con Gabriel Sivak, compositor argentino que vive en París.
—¿Cómo evaluás el crecimiento musical y humano de los chicos?
Lo que más destaco es el crecimiento humano. Siempre digo que la música es una herramienta que usamos los docentes para enseñar a ser personas íntegras: responsables, sensibles. Claro que enseñamos técnica, pero la sensibilidad que se desarrolla no sirve solo para ser músico, sirve para la vida.
Nunca hay que perder la capacidad de conmoverse, ya sea por una melodía, un gesto de bondad o una mirada. Yo les digo que el objetivo final no es que sean músicos, sino que el día de mañana, si me ven con miedo, me ayuden a cruzar la calle.
La música ablanda corazones, y eso se nota. Nuestros alumnos son generosos, amables y muy empáticos. Musicalmente, algunos tienen un nivel increíble para los jóvenes que son. Hay talento innato, pero también docentes excelentes que acompañan ese proceso.
—¿Qué lugar ocupa hoy la orquesta en la vida cultural salteña?
Después de 20 años de vida, la OSIJS ocupa un lugar muy importante en la formación musical de niños y jóvenes. Está consolidada como un centro de referencia en la práctica orquestal. Yo la llamo, con cariño, “el campamento base” de las orquestas: desde acá asistimos, aconsejamos y acompañamos a muchas agrupaciones de la provincia.
Se enseñan todas las especialidades de una orquesta sinfónica, música de cámara, iniciación para los más pequeños, conciertos didácticos para formar audiencias. Además, junto a la Secretaría de Personas Mayores creamos el Primer Coro Provincial de Personas Mayores, que ya cumplió tres años y fue recientemente galardonado.
—¿Qué proyectos y actividades se vienen para 2026?
¡Muchísimos! Ya tenemos confirmadas las fechas de la temporada 2026 en el Teatro Provincial y en la Casa de la Cultura. No quiero adelantar todo, pero estamos con ganas de encarar Carmina Burana de Carl Orff, una obra clave para cualquier músico, y de volver a actuar en el Salón Dorado del Teatro Colón.
Vamos a seguir invitando a colegios primarios y secundarios a acercarse al mundo de la música, haciendo tributos a grandes bandas, conciertos didácticos y encuentros de orquestas. Tendrán que seguirnos en redes para enterarse de todo.
En estos 20 años pasaron muchos alumnos, docentes y directores, pero lo que siempre permanece es la esencia de la OSIJS: disciplina, entusiasmo y un deseo genuino de superación.
