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Con una resolución del Ministerio de Salud de la Nación, quedo determinada de qué manera se llevarán adelante las ventas de los autotest de coronavirus, definiendo que las farmacias serán quienes los venderán. La medida ya entró en vigencia en todo el territorio nacional.

La decisión de habilitar estos dispositivos se había adelantado el 5 de diciembre luego de que la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) diera el visto bueno para que los laboratorios ofrecieran los autotest.

La resolución ministerial especifica que el aviso del resultado debe anunciarse en la misma farmacia donde se compró el dispositivo y de forma presencial, telefónica, virtual o por otros medios disponibles.

También se aclara que si la prueba fue comprada por instituciones públicas o privadas las mismas deberán designar un referente sanitario responsable que reporte el uso e informe a los comercios o instituciones de su jurisdicción el resultado de los mismos.

Para cargar la información dentro de los sistemas de datos oficiales, las farmacias, instituciones o autoridades locales deberán acceder al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS) asegurando además los datos del paciente.

Desde el Ejecutivo Nacional se pidió que dicha carga este acompañada del nombre y apellido; sexo legal; fecha de nacimiento; tipo y número de documento; domicilio y teléfono del testeado.

 

Autotest aprobados por la ANMAT

En la resolución de la ANMAT se le dio el visto bueno a los autotest elaborados por Abbott, Roche, Vyam Group y Wiener. "Estos son de orientación diagnóstica y los usuarios deben recoger la muestra por sí mismos en base a las instrucciones de los fabricantes", se informó oficialmente.

Como la mayoría de los insumos para la producción son importados, las compañías farmacéuticas deben tramitar los permisos necesarios para hacerlo.

Tomando todo esa tramitación en cuenta, se calcula que el precios de cada test será entre de 2.000 a 3.000 pesos, menos de la mitad de lo que cobra un laboratorio privado por un test de antígenos, que ronda los 6.000 pesos.