Lo señaló el ex diputado y senador nacional en una entrevista con Punto Uno donde ofreció un análisis crítico sobre la realidad actual del país y de las provincias.
Según el ex legislador, "hoy en Argentina vivimos una contradicción constante. Por un lado, el gobierno dice que hay que apoyar a los privados, pero por otro lado, cuando uno llega al poder, todos se enamoran del Estado porque es más conveniente".
Leavy destacó que la situación actual de la economía muestra una clara desconexión entre las políticas del gobierno y las necesidades reales de la gente.
"¿Cómo vamos a fomentar una economía privada si seguimos sin condiciones básicas como los créditos adecuados, la estabilidad en los precios de los insumos, y el apoyo necesario a las PyMEs?", señaló, añadiendo que "el privado es el motor de la economía, pero no lo apoyan con políticas claras, y eso termina generando más pobreza y desconfianza".
Están desmantelando la producción
Uno de los puntos que más preocupan a Leavy es la crisis que atraviesa el sector agropecuario, con la fuerte suba de los costos de insumos como el gasoil y la falta de créditos para los productores. "Hace dos años, sembrar con gasoil costaba 300 pesos, hoy cuesta 2000. La soja, que supuestamente es rentable, no cubre esos costos. Sin crédito, los productores no pueden sembrar y comienzan a endeudarse o a vender sus campos. Esto es insostenible", explicó Leavi, quien señaló que esta situación afecta directamente a la producción en todo el país, y más aún en las provincias del norte.
El ex senador también alertó sobre el desmantelamiento de la industria energética argentina, especialmente en relación con la privatización de YPF. "Cuando Menem privatizó YPF, Argentina producía 43 millones de metros cúbicos diarios de gas. Hoy, después de la privatización, esa cifra no llega a los 3 millones. Esto es una muestra clara de cómo se entregaron los recursos estratégicos del país a empresas privadas que solo buscan ganancias y no el bienestar de los argentinos", sentenció.
En cuanto a la gestión de Javier Milei, Leavi fue muy crítico. "Estamos ante un gobierno sin rumbo, con políticas improvisadas. No hay equipo, no hay planificación. Todo lo que está haciendo Milei es seguir instrucciones de sectores internacionales que no tienen en cuenta las necesidades reales del pueblo argentino", expresó.
Sobre las políticas de ajuste advirtió que "no es que el Estado tenga que achicarse, lo que hay que hacer es achicar el gasto innecesario, no recortar en áreas esenciales como salud, educación o seguridad. El problema está en la falta de eficiencia y en la entrega de recursos a los sectores más concentrados".
También criticó la gestión de los recursos naturales, mencionando que "hoy estamos viendo cómo los recursos de Argentina son entregados a sectores privados o a países extranjeros, como es el caso de la minería y la energía. Milei no está buscando un desarrollo sustentable, lo que está haciendo es entregarle todo al capital internacional".
El futuro de las provincias
Se refirió a la situación de las provincias del interior, especialmente Salta, que históricamente ha estado relegada en términos de inversiones y recursos. "Las provincias del interior no pueden seguir dependiendo de Buenos Aires para todo ", indicó.
En este sentido, criticó el centralismo que ha caracterizado las políticas nacionales desde hace años. "El gobierno nacional sigue tomando decisiones sin consultar a las provincias, sin tener en cuenta la realidad local. Las provincias son las que generan la mayor parte de los recursos del país, pero después no reciben lo que les corresponde", lamentó.
Se diferenció de la creciente centralización del poder dentro del kirchnerismo, especialmente después de la muerte de Néstor Kirchner. "Cuando Néstor murió, el kirchnerismo empezó a cerrarse. La llegada de la Cámpora al poder hizo que el espacio se volviera más exclusivo y menos federal. Los dirigentes del interior perdimos peso", afirmó.
Leavy, quien fue presidente del Partido de la Victoria en Salta, recordó que la llegada de Néstor Kirchner a la presidencia representó un cambio positivo para muchas provincias, pero que con el tiempo el kirchnerismo se fue alejando de sus orígenes. "Néstor Kirchner le devolvió la confianza al peronismo, pero después la política fue cerrándose, y la Cámpora terminó controlando el espacio, dejando fuera a muchos dirigentes del interior", explicó.
Al cierre de la entrevista, fue tajante sobre el futuro. "Argentina necesita un cambio profundo, pero no uno vacío de contenido. No se puede seguir viviendo de la política de la improvisación. Lo que necesitamos es un país con convicciones claras, con políticas de largo plazo que apunten a la justicia social y al desarrollo económico. No podemos seguir dependientes de un modelo que favorece solo a unos pocos", concluyó.
