03 09 dibLo confirmó el ministro de Economía y Servicios Públicos, Roberto Dib Ashur. El sector minero y parte del agro muestran un crecimiento moderado, aunque con poca generación de empleo. En contraste, el comercio, la construcción y la industria atraviesan una caída, en un contexto de consumo a la baja.

Salta atraviesa un período de contracción que ya se extiende por siete meses consecutivos, según informó funcionario de la cartera económica, quien reconoció que la actividad muestra signos de debilitamiento, particularmente en sectores que históricamente concentran gran parte del empleo.

Señaló que el descenso del consumo constituye uno de los factores centrales que explican la actual coyuntura. Según explicó, la caída en la demanda impacta de forma directa en tres rubros estratégicos para la dinámica económica local: el comercio, la construcción y la industria.

“hay una caída importante del consumo y los sectores más golpeados son comercio, construcción e industria”, sostuvo.

El diagnóstico oficial distingue entre actividades que atraviesan dificultades y otras que, en cambio, registran relativa expansión. De acuerdo con Dib Ashur, algunos segmentos de la economía provincial —como la energía, la minería y parte de la producción agropecuaria— continúan mostrando indicadores positivos.

Sin embargo, subrayó que el crecimiento de esos sectores no logra compensar el impacto social que produce la contracción de las actividades más intensivas en mano de obra.

“Los hogares salteños, sobre todo los urbanos, están muy vinculados al comercio, la construcción y la industria, y eso hoy genera problemas en los ingresos y en el consumo”, explicó.

Este fenómeno se vincula con una característica estructural de la economía local: mientras actividades como la minería o la generación energética pueden exhibir inversión y producción, su capacidad de absorber mano de obra es correspondientemente limitada en comparación con otros sectores tradicionales.

En contraste, el comercio minorista, la construcción y diversas ramas industriales suelen concentrar una mayor proporción del empleo formal e informal, especialmente en los centros urbanos de la provincia.

 

Ingresos

La disminución del consumo aparece como uno de los indicadores más visibles del actual contexto económico. La menor capacidad de gasto de los hogares repercute directamente en la actividad comercial, generando un efecto en cadena que alcanza a otras áreas de la economía.

En el caso de la construcción, la retracción se vincula tanto con la caída del consumo privado como con las dificultades para sostener niveles elevados de inversión en obra pública y desarrollos inmobiliarios. En la industria, por su parte, la desaceleración de la demanda también incide en los niveles de producción.

El escenario se inscribe en un contexto económico nacional caracterizado por fuertes ajustes fiscales, cambios en las políticas económicas y una caída generalizada del consumo en distintos puntos del país. En provincias como Salta, donde el tejido productivo presenta una alta dependencia de actividades comerciales y de servicios, estos procesos suelen tener una repercusión más directa sobre el empleo y los ingresos familiares.