marocco 2502 colAntonio Marocco

Acá estamos. Nos volvemos a encontrar. Y como dice una canción que sublimizó Mercedes Sosa —acorde a estos días de llovizna—: uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida.

Desde luego, no me refiero a un lugar en específico. Hablo de un espacio, el espacio que genera la prensa y el periodismo para que las distintas voces de la sociedad puedan ir contando de a partecitas la historia.

Me gustaría decir lo contrario, pero todo indica que este año no será menos complejo que los anteriores. Al ritmo frenético que habitualmente marca la política Argentina hay que sumarle la inflamación de un mundo en guerra que cruje en los meridianos y sacude los hemisferios. En el mundo globalizado ningún conflicto bélico resulta lejano. Y en nuestro pago chico tenemos mucho más por hacer que mirar para el costado. No es tiempo para la indiferencia.

Hay cosas que podemos hacer. Las básicas, las prioritarias, las que son comunes. Salud, educación, trabajo y seguridad. Y sobre todo paz, paz social. Blindarnos los salteños, lo más posible, de la grieta, del odio y de la vorágine. Cuidar a las familias.

Ahí está la misión de nuestro gobierno. Es lo que expresó el gobernador Gustavo Sáenz ante la Asamblea Legislativa cuando dejó inaugurado el periodo 128 de sesiones para la Cámara de Senadores y Diputados. Salta alcanza así casi 13 décadas de tradición democrática y parlamentaria, con una composición cada vez más plural y federal que garantiza que ningún salteño quede excluido de los debates que señalan el rumbo del Estado.

Como suelo reflexionar en este espacio, el tiempo nos exige traducir nuestras convicciones en hechos concretos para los salteños: no sirve de nada decir y no hacer. En su reciente balance, el gobernador Sáenz ratificó que la salud y la educación son prioridades humanas innegociables: logramos la cifra histórica de cero fallecimientos por desnutrición en menores durante 2025 y un descenso sostenido en la mortalidad infantil. Esta transformación se apoya en la modernización, con el 100% de nuestros hospitales ya digitalizados y el lanzamiento de SAFESA para que la salud llegue a cada rincón vía telemedicina. En las aulas, el compromiso se nota con el programa SALTAR para la alfabetización temprana y una UPATECO que ya expande sus carreras en diez sedes provinciales. El lunes pasado, más de 350 mil niños y adolescentes comenzaron las clases en más de 1500 establecimientos educacionales y eso siempre es una buena noticia.

En cuanto a la seguridad, la gestión se mide con firmeza y resultados. Gracias a una inversión histórica, se renovó el 52% del parque automotor policial y se desarticularon 120 bandas criminales, logrando una baja significativa en los índices de robos y homicidios en todo el territorio provincial. A través del Plan Güemes y el trabajo conjunto con fuerzas federales, estamos dando una lucha sin cuartel contra el narcotráfico para proteger a nuestros barrios y ciudades. Como bien señala el gobernador, solo si a las provincias les va bien, le irá bien al país. Una tarea para la casa (rosada): entender que el consenso y el federalismo real son el único camino para que nuestra patria abandone sus crisis recurrentes.

Por otra parte, esta semana también se completó la composición de la Corte de Justicia de Salta con los juramentos de Martín Plaza y Martín Diez Villa. El servicio de justicia funciona cumpliendo con lo que manda la Constitución. Ojalá pronto ese funcionamiento se traduzca en trabajo y resultados concretos que les permita a los salteños mejorar su confianza en la Justicia.

Para cerrar. En estos tiempos de cambios vertiginosos, la política debe asumir el desafío de la soberanía tecnológica, entendiendo que depender de desarrollos externos es un riesgo para nuestra autonomía tan real como la dependencia financiera. No se trata de un simple avance técnico, sino de liderar una innovación con reglas y formación ética para que la inteligencia artificial sea una aliada controlada por el hombre, neutralizando riesgos y asegurando que cada algoritmo esté orientado al bien común. Bajo esta premisa, participamos del lanzamiento de las “Directrices para el Uso de IA en los Parlamentos” y capacitamos a más de 120 agentes de la Secretaría de Justicia para brindar mejores respuestas a los salteños y celebramos que nuestro Senado sea pionero en Argentina con una Comisión de Inteligencia Artificial.

En tiempos de crisis, sabemos que no hay salida individual: el único camino es el colectivo. Por eso es clave volver a lo que nos ordena y nos une, que es estar cerca de la gente, escuchar, aprender. Y también asumir, como nos recuerda el Papa Francisco, que “el verdadero poder es el servicio” y que “la política es una de las formas más altas de la caridad” cuando busca el bien común.

 

Columna emitida por FM Aries