El pasado diciembre, la provincia logró un crédito de 100 millones de dólares del Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata (FONPLATA), con el aval de la Nación, para avanzar en la infraestructura vial y otras inversiones clave para la región.
El Corredor Bioceánico es mucho más que una ruta: es un programa integral que incluye mejoras en rutas, sistemas de agua y saneamiento, y la modernización de puestos fronterizos. Conectar el norte argentino con Chile y Paraguay es una necesidad histórica, ya que esta zona del país ha sufrido por años las asimetrías derivadas de la falta de infraestructura adecuada.
Este nuevo impulso busca facilitar las exportaciones de las economías regionales hacia los mercados del Pacífico, lo que abriría enormes oportunidades comerciales.
Este crédito, de una tasa baja y plazos favorables, llega en un momento de mucha tensión económica. Si bien el financiamiento es bien recibido, el gobierno nacional, que garantiza el pago de este crédito a FONPLATA, no puede permitir que la deuda de las provincias se descontrole. Por eso, se exigen ciertas condiciones que no afecten el equilibrio fiscal, y en este caso, Salta cumple con los requisitos, ya que mantiene un balance fiscal relativamente saludable.
El panorama económico actual lleva a muchas provincias, a buscar financiamiento en el mercado internacional. Las colocaciones de deuda provincial han aumentado notablemente en los últimos meses, ya que las provincias necesitan recursos para financiar grandes obras de infraestructura y refinanciar deudas previas. Sin embargo, este endeudamiento viene con su propio desafío: mantener un perfil fiscal sano para no comprometer la estabilidad económica.
Salta, en comparación con otras provincias, está en una posición más favorable. Según el informe de la vocera Paula Benavides, la deuda de la provincia es bastante baja, rondando los 300 millones de dólares, un monto mucho menor que el de años anteriores.
Este crédito no solo permitirá que el Corredor Bioceánico avance, sino que también marcará un punto de inflexión en la integración con otros mercados internacionales. La provincia, al estar mejor conectada, podría acelerar su desarrollo económico, impulsando las exportaciones de productos regionales y abriendo nuevas oportunidades de inversión.
Salta, en comparación con otras provincias, está en una posición más favorable. Según el informe de la vocera Paula Benavides, la deuda de la provincia es bastante baja, rondando los 300 millones de dólares, un monto mucho menor que el de años anteriores.
