Gobierno de Salta
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11 10 hessDe los últimos tres gobernadores, contando el actual, dos han dado muestras explícitas de apoyo al candidato de Unión por la patria. Otro, el más vetusto y que vive de la función pública hace prácticamente 40 años, bien a lo casta, apoya a Milei. Urtubey y Sáenz con Massa, Romero con el anti-peronismo acérrimo.

Por Franco Hessling

Esta semana, el gobernador Gustavo Sáenz aprovechó una intervención pública suya para aclarar sin ambigüedades a qué candidato apoya para las próximas elecciones del 19 de noviembre.

En ese balotaje, donde se disputan la presidencia de la Nación entre Sergio Tomás Massa y Javier Gerardo Milei, el mandatario salteño ofreció su apoyo al tigrense y llamó a los salteños a hacer lo propio.

Conviene mencionar que Salta es una provincia históricamente peronista, casi sin excepciones, pero que el peronismo local no ha sido interpelado en demasía por los años kirchneristas. De hecho, el kirchnerismo local nunca pudo presumir, ni siquiera en sus mejores años, un caudal de votos que superé el umbral de los 25 puntos. En ese sentido, el propio Alfredo Olmedo ha logrado mejores performances electorales.

Entonces, provincia peronista sí, provincia kirchnerista no. Tanto así, que el ex-gobernador Juan Manuel Urtubey fue uno de los pioneros en impulsar en el país una opción peronista que se distancie del kirchnerismo. Y en eso coincidió con otro ex-gobernador, Juan Carlos Romero, a quien el anti-kirchnerismo lo ha llevado hasta actitudes tan enconadas que ahora ya es totalmente impune para, sin sonrojarse ni sentirse avergonzado frente a sus viejos compañeros de doctrina, salir a apoyar a Javier Milei.

Urtubey, en cambio, es otro de los dirigentes salteños que se ha manifestado a favor de Massa. Esta semana se lo pudo ver en Córdoba junto con Massa, en plena campaña. Hay que recordar que ese intento de un peronismo sin kirchnerismo que se ensayó en 2019 tuvo entre sus mosqueteros a Massa y Urtubey, pero también al economista Roberto Lavagna y al ahora preciado gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti.

De allí que la presencia de Urtubey en Córdoba, acompañando a Massa, haya sido significativa. Demuestra que, aunque la alianza mosquetera que se pretendió finalmente sucumbió dejando a una yerma fórmula Lavagna-Urtubey para la contienda presidencial de 2019, los vínculos que se crearon todavía están intactos. En otras palabras, Massa tiene buen diálogo con Urtubey, pero también tiene un buen diálogo con Schiaretti, de quien se espera ponga parte de su maquinaria electoral para apoyar al candidato peronista.

Retomemos ahora el apoyo manifestado por Sáenz. No deja de ser relevante puesto que, en Salta, durante las PASO y las Generales, la corriente más votada fue La Libertad Avanza, la que había mostrado aquí parte de su infamia, aquella que a nivel país sólo se conoció a partir del 23 de octubre. Es decir, en Salta ya había demostrado que el problema de Milei y los suyos con la casta es que pretenden un lugar encumbrado dentro de los privilegios de esa “casta” que dicen denunciar. Olmedo es todo lo casta que se puede ser y es el aliado número 1 de Milei en Salta. Igual que ahora se han añadido Patricia Bullrich y Mauricio Macri.

Para Sáenz y los militantes peronistas salteños, también para los de todo el país en general, será importante demostrar algo que nadie que conozca mínimamente la historia política reciente puede negar: Massa no es kirchnerista, Massa no es el kirchnerismo. Eso le permitirá a Unión por la patria ratificar el resultado de las Generales y a los gobernadores quedarse tranquilos sobre asuntos tan trascendentales como la coparticipación, los subsidios a servicios como el transporte y la transferencia de ingresos a través de políticas sectoriales como el Fondo Especial del Tabaco.