
La comparsa Los Kiobas es sinónimo de carnaval, tradición y cultura popular en Salta. Con más de cinco décadas de trayectoria, se ha convertido en una de las agrupaciones más reconocidas de la provincia y ha llevado su arte a distintos rincones del país e incluso al extranjero. En diálogo con Punto Uno, su cacique, Ricardo Ávalos, compartió detalles sobre la preparación para este verano, la historia de la comparsa, los proyectos que vienen y el legado familiar que sostiene a la agrupación.
Ávalos destacó que la preparación para cada temporada es constante y que la comparsa se ha ganado un lugar de respeto en el ambiente cultural. “Nosotros siempre nos preparamos, fíjate que bien, porque ya tenemos una trayectoria de 36 años (el al frente de la comparsa). La gente nos conoce, el público, las mismas agrupaciones, no solamente de Rosario de Lerma, sino también de otros lugares, de Salta Capital. Saben que cuando nos presentamos lo hacemos con muchísima responsabilidad, con cantidad de gente y con trabajo artesanal”, señaló.
Este año, además de participar en los carnavales locales, Los Kiobas tienen una agenda que incluye presentaciones fuera de la provincia. “Ya estamos finiquitando todo nuestro viaje hacia Catamarca, La Rioja, Chilecito, tratando de acordar con el Festival de la Chaya. Vamos a hacer una gira y después, si Dios y la Virgen quieren, estaremos en Cerrillos, en San Carlos y en Cafayate. Siempre somos bien acogidos y creo que este año no va a ser la excepción”, agregó.
La magnitud de Los Kiobas se refleja en la cantidad de integrantes que participan cada año. “Generalmente nos manejamos con una cantidad de 120 a 140 personas, esa es la media que tenemos siempre”, explicó Ávalos. Sin embargo, reconoció que la renovación es constante: “A veces 20 o 30 muchachos se alejan por motivos comerciales, de trabajo o familiares. Cuando uno forma una familia, la prioridad está en el hogar y después, si queda, se invierte en la comparsa, en tu cultura, en tu pasión. Por eso todos los años se renuevan 20, 30 o 40 personas”.
El semillero y el legado cultural
Uno de los aspectos más importantes para Ávalos es la transmisión de la cultura a las nuevas generaciones. “Esto hay que ir fortaleciendo al semillero, cultivándolo, porque tenemos muchos niños y ellos van aprendiendo y mamando lo que es la cultura comparsera. En mi caso, yo tenía 5 años y ya acompañaba a los Kiobas”, recordó.
La comparsa nació en la década del 70 y desde entonces ha sido parte de la vida de Ricardo. “Yo me quedaba llorando cuando veía cómo subían al camión los integrantes y no me llevaban porque era chico. No era egoísmo, sino que cuidaban a los niños porque antes había más probabilidad de trifulcas entre comparsas. Ahora eso ya no existe, pero en ese tiempo era peligroso”, relató.
La responsabilidad de conducir
Ávalos también reflexionó sobre el rol de liderazgo que implica ser cacique de una comparsa tan numerosa. “El que está al frente de la agrupación tiene que tener la mentalidad muy fría, ser un dirigente serio, porque no cualquiera puede manejar a 100 personas. Uno trata, a través del diálogo, de que el comportamiento de los integrantes sea el óptimo para brindar el espectáculo que sabemos dar: un espectáculo artístico y cultural, no un mal espectáculo”.
La historia de Los Kiobas no se limita a Salta. La comparsa ha participado en festivales nacionales e internacionales, llevando su arte a distintos escenarios. Ávalos recordó: “En 1992 fuimos a Cosquín, en la plaza Augusto Cortázar, y después actuamos en la plaza Próspero Molina. En 1995 estuvimos en el Festival Nacional de Limón, en Tucumán. En el 2000 fuimos a Gualeguaychú, invitados por la intendenta de Cerrillos, y compartimos talleres con agrupaciones de allá. Aprendimos muchísimo y volcamos ese conocimiento en nuestra comparsa”.
La experiencia internacional también marcó a Los Kiobas. “El año pasado estuvimos en Pisac, Perú, a 30 kilómetros de Cusco, en el Festival Agropecuario y en el Encuentro Internacional de Ceramistas de Latinoamérica. Visitamos los Valles Sagrados y fue impresionante ver la cultura inca, cómo sembraban en los cerros empinados, cómo hacían sus canalizaciones de agua. Realmente un trabajo de ingeniería que hoy sigue vigente”, relató con admiración.
El trabajo artesanal y familiar
Uno de los rasgos distintivos de Los Kiobas es el trabajo artesanal en los trajes y elementos de la comparsa. Ávalos destacó el rol de su esposa en este aspecto: “Gracias a Dios, junto a mi señora que es artesana, preparamos todo el trabajo. Somos muy observadores y prácticos para llevar adelante lo que almacenamos en la mente. Eso nos diferencia de otras agrupaciones que no cuentan con ese material humano”.
La comparsa Los Kiobas es mucho más que un grupo de carnaval. Es una institución cultural que transmite valores, tradiciones y pasión por el arte popular. Con más de cinco décadas de trayectoria, ha sabido mantenerse vigente, renovarse y expandirse más allá de las fronteras provinciales y nacionales.
El liderazgo de Ricardo Ávalos, su compromiso con el semillero y su visión de futuro garantizan que Los Kiobas seguirán siendo protagonistas de los carnavales salteños y embajadores de la cultura comparsera en otros escenarios. Como él mismo expresó: “No nos quedamos a llorar que no tenemos turistas, estamos haciendo cosas para que la gente venga a visitarnos. Mostrar nuestra comparsa es mostrar nuestra cultura, nuestro trabajo y nuestra pasión”.
