Antonio Marocco
Hace poco, recorriendo nuestras rutas vallistas, surgió una charla sobre la historia de Cachi y aquel momento fundacional de 1949, cuando la Ley 1157 permitió al peronismo expropiar la ex-Hacienda para devolverle la tierra y el pueblo a quienes la trabajaban.
Fue un acto de justicia social impulsado por el presidente Juan Domingo Perón que permitió a los campesinos convertirse en los “productores ambulantes" que, con sus carros y estancieras, quebraron el monopolio de la proveeduría de las viejas fincas. Es una historia de dignidad que prometo desarrollar con más profundidad en una futura columna.
Esa misma búsqueda de trabajo, desarrollo e independencia nos llevó esta semana a San Nicolás de los Arroyos, para participar en la inauguración de Expoagro 2026. Junto al ministro Ignacio Lupión, dejamos abierto el stand de Salta en una de las muestras agroindustriales más importantes del país, que este año reúne a más de 700 expositores. Salta se plantó con orgullo para mostrar su potencial integral: somos campo, pero también somos minería con inversiones aprobadas por más de 5.000 millones de dólares, vinos de altura y economía del conocimiento.
Como bien sostiene el gobernador Gustavo Sáenz, Salta no solo muestra lo que tiene bajo el suelo, sino lo que ha construido sobre él: instituciones sólidas y previsibilidad. Entendemos que la soberanía nacional hoy significa producir en nuestra tierra, incorporar valor agregado y generar empleo de calidad para fortalecer el interior profundo de nuestra patria chica.
En ese marco de fortalecimiento institucional, no quiero dejar de mencionar la jura de la Dra. Ada Zunino como Defensora General de la Provincia. Participamos de la ceremonia con la convicción de que garantizar el acceso a la defensa y a los derechos de todos los salteños es una tarea que requiere una responsabilidad ética innegociable. Su gestión tiene por delante el desafío de estar cerca de la gente, especialmente de los más vulnerables, asegurando que el servicio de justicia funcione cumpliendo con lo que manda la Constitución para mejorar la confianza de la comunidad.
Sin embargo, para mirar al futuro con honestidad, debemos honrar la memoria. Esta semana se cumplieron 50 años de la desaparición del exgobernador Miguel Ragone, ocurrida un 11 de marzo de 1976. Fue un hecho trágico que marcó el inicio del terrorismo de Estado en nuestra provincia, funcionando como un preanuncio de la violencia política y la oscuridad que días después se instauraría en toda la Nación. Recordar su legado es un ejercicio necesario para fortalecer nuestra democracia y reafirmar el compromiso con la verdad y la justicia para que estos hechos no vuelvan a repetirse nunca más.
Finalmente, el Día de la Mujer volvió a llenar las calles de Salta con un grito federal de resistencia. Vimos una marea de pedidos y reclamos contra la crueldad del ajuste, pero también la reivindicación de una lucha que continúa por la igualdad y el respeto. Como nos recuerda siempre el papa Francisco, el verdadero poder es el servicio. En tiempos de crisis, no hay salidas individuales; el único camino es el colectivo, trabajando sin grietas para que a Salta y a la Argentina les vaya bien.
Columna emitida por FM Aries

Mario Casalla
Franco Hessling Herrera
Antonio Marocco