
Los equipos de emergencia continúan trabajando en la búsqueda de sobrevivientes. Las zonas más afectadas son las del centro y el oestes del país.
El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el lunes dejó, hasta el momento, al menos 250 muertos y 1.000 heridos. El presidente Abelardo de la Espriella confirmó el balance preliminar mientras los equipos de emergencia continuaban con la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros en las zonas más afectadas del centro y oeste del país.
El movimiento sísmico provocó importantes daños en viviendas, hospitales, establecimientos educativos, carreteras y aeropuertos. Frente a la magnitud de la emergencia, el Gobierno declaró el desastre nacional, activó un Puesto de Mando Unificado (PMU) a través de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) y movilizó maquinaria pesada, aeronaves y personal especializado desde Bogotá y Antioquia.
Las consecuencias más severas se registraron en Valle del Cauca, Caldas, Chocó y Risaralda, donde numerosos edificios quedaron destruidos o seriamente comprometidos. Equipos provenientes de distintos departamentos se incorporaron a los operativos de rescate y remoción de estructuras.
De la Espriella suspendió su agenda oficial para supervisar el dispositivo de emergencia e instruyó a la Ungrd para que confeccionara un relevamiento completo de los daños y las principales necesidades. “El Estado está presente y toma acción”, afirmó el mandatario en un mensaje dirigido a la población.
Además, buscó llevar tranquilidad y respaldo a quienes quedaron afectados por la catástrofe. “Colombia está unida y saldremos adelante juntos. No están solos”, expresó.
Toque de queda
En Cali, una de las ciudades más castigadas, el alcalde Alejandro Éder decretó un toque de queda entre las 20 y las 6 frente a posibles alteraciones del orden público y reportes sobre amenazas de saqueos.
El jefe comunal también ordenó reforzar la seguridad en sectores como las comunas 17 y 19, con patrullajes conjuntos de la Policía y el Ejército.
Al mismo tiempo, otros 92 rescatistas fueron destinados a la capital del Valle del Cauca para intervenir en edificios derrumbados. De ellos, 60 fueron enviados desde Bogotá y otros 32 pertenecían a las Fuerzas Militares.
Las autoridades remarcaron que las primeras 48 horas resultan fundamentales para encontrar personas con vida debajo de estructuras colapsadas.
Viviendas afectadas
Según el relevamiento preliminar del Gobierno, el terremoto dañó 1.575 viviendas, mientras que otras 37 quedaron completamente destruidas. A eso se sumó el colapso de 61 edificios residenciales y comerciales.
En ciudades como Pereira, Cali y Manizales se reportaron derrumbes totales y parciales, algunos de ellos con personas atrapadas.
En Manizales, una de las torres de la catedral colapsó y provocó graves daños en el histórico edificio. En Cali, más de 20 estructuras se derrumbaron y un inmueble ubicado en el barrio El Lido sufrió un colapso completo.
El impacto también alcanzó al sistema sanitario. El Hospital Universitario del Valle, en Cali, registró un derrumbe parcial y otras siete grandes instituciones médicas tuvieron que ser evacuadas debido a problemas estructurales.
Algunas unidades de cuidados intensivos quedaron imposibilitadas de funcionar, mientras que en distintos puntos de Valle del Cauca se reportaron pacientes atrapados.
En el ámbito educativo, al menos 52 escuelas sufrieron daños. Una de las situaciones de mayor gravedad se detectó en un establecimiento de Nilo, Cundinamarca, donde las autoridades encontraron importantes fallas en la estructura.
