El Congreso de Perú destituyó al presidente interino José Jerí, séptimo jefe de Estado en 10 años que es removido del cargo. La fiscalía lo investiga por dos casos de tráfico de influencias tras la revelación de encuentros clandestinos con empresarios chinos.
La remoción tiene lugar a menos de dos meses para las elecciones presidenciales del 12 de abril en un país convulsionado en el que Jerí asumió hace poco más de cuatro meses. A partir de ahora, el Poder Legislativo deberá elegir a un nuevo mandatario.
Uno de los parlamentarios deberá ser elegido como nuevo jefe del Congreso y, por tanto, se convertirá en el mandatario del Perú, que tendría así un octavo jefe de Estado desde 2016.
La crisis contra Jerí escaló luego que la prensa revelara que se reunía de forma oculta con dos empresarios chinos: un contratista estatal y otro investigado por la fiscalía por presuntamente integrar una red de tráfico de madera.
El nuevo presidente también asumirá de manera interina, de igual forma que lo hizo Jerí, siguiendo el camino previsto por la Constitución luego de la destitución de la expresidenta Dina Boluarte en un juicio político relámpago en el que se la acusó de no poder resolver una ola de extorsiones y asesinatos a sueldo.
Durante la jornada, Jerí enfrentaba siete pedidos de censura impulsados por la minoritaria oposición de izquierda. Acompañaban el pedido un bloque de partidos de derecha que pretendían removerlo por “inconducta funcional y falta de idoneidad”.
La sesión inició ayer a las 10 (12 en la Argentina ). Los legisladores votaron una por una las mociones para admitir someterlas a debate. Pero una vez aprobado el debate de todas las mociones, hubo legisladores que criticaron el procedimiento para destituir al mandatario interino ya que, según afirmaban, correspondía avanzar con el proceso de vacancia y no de censura.
A diferencia del juicio político, que requiere una mayoría cualificada de 87 votos de los 130 miembros, la censura requería una mayoría simple de 66 o menos, si es que había menos legisladores presentes.
Ayer, la mayoría requerida era de 58 legisladores ya que había 115 presentes. Sin embargo, el pleno de la cámara reunió 75 votos a favor, 24 en contra y tres abstenciones.
Jerí y sus aliados argumentaban que debía enfrentarse a un juicio político y no a una censura, aunque de todas maneras aclaró que iba a respetar el resultado de la votación de censura.
Afuera del recinto, un grupo de manifestantes se reunió para exigir la destitución del presidente interino, a quien acusaban de convertir el palacio presidencial “en un burdel”.
Luego de asumir interinamente con una aprobación de casi 60% en los sondeos por su lucha contra el crimen organizado, la popularidad de Jerí cayó a 37% en febrero.
Estos fueron los motivos por los cuales Perú cambió de mandatarios
- Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018): renunció acorralado por el Congreso cuando saltaron sus vínculos con los sobornos de la empresa Odebrecht y tras un escándalo de compra de votos para evitar que lo echaran.
- Martín Vizcarra (2018-2020): lo sacaron por "incapacidad moral". El Congreso lo acusó de haber recibido coimas cuando era gobernador años atrás.
- Manuel Merino (2020): duró apenas cinco días. Asumió tras la caída de Vizcarra, pero las protestas en la calle fueron tan masivas y violentas que tuvo que dar un paso al costado.
- Francisco Sagasti (2020-2021): fue el único que trajo algo de calma. Fue presidente transitorio y logró entregar el mando a tiempo tras las elecciones.
- Pedro Castillo (2021-2022): terminó preso después de intentar un "autogolpe" de Estado. Quiso cerrar el Congreso y gobernar por decreto, pero nadie lo apoyó y lo destituyeron en cuestión de horas.
- Dina Boluarte (2022-2025): era la vice de Castillo. Su gestión estuvo marcada por protestas durísimas y escándalos de corrupción. Al final, perdió el apoyo de los partidos que la sostenían y fue destituida por "incapacidad" para frenar la inseguridad.
- José Jerí (2025-Actualidad): entró como presidente interino por ser el jefe del Congreso. Fue destituido, acusado de tráfico de influencias por reunirse en secreto con empresarios y por escándalos en el Palacio de Gobierno.
