01 26 eeuu

El fenómeno meteorológico, que se extiende por más de 3200 kilómetros, cubre desde Texas y el sur del país hasta la región de Nueva Inglaterra, en la costa este.

Hasta la mañana ayer domingo, aproximadamente 213 millones de personas permanecían bajo algún tipo de advertencia por clima extremo, mientras las temperaturas gélidas congelaban la infraestructura básica y la vida cotidiana.

El colapso de la red eléctrica representa uno de los mayores desafíos en esta emergencia nacional. Cerca de 840.000 clientes carecen de electricidad en todo el territorio.

El estado de Tennessee sufre el impacto más severo, con más de 300.000 usuarios a oscuras en medio de la helada. Otros estados del sur como Texas, Misisipi y Luisiana, donde este tipo de tormentas resultan poco comunes, registran cortes que superan los 100.000 casos cada uno. En Kentucky y Georgia, decenas de miles de hogares también perdieron el servicio de energía debido al peso del hielo que derribaba cables y ramas.

El transporte en el país atraviesa un frenesí de cancelaciones y demoras que no tiene precedentes recientes. Más de 14.000 vuelos con origen o destino en territorio estadounidense se suspendieron durante el fin de semana. Los aeropuertos de Filadelfia, Nueva York, Nueva Jersey y Washington presentan una actividad nula, con pantallas que solo muestran viajes cancelados y pasillos desiertos.

En cuanto al estado de las rutas, el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) advirtió que los impactos de la nieve y el aguanieve persistirán hasta la próxima semana. La formación de hielo sobre las superficies vuelve el tránsito una actividad extremadamente peligrosa o incluso intransitable tanto para vehículos como para peatones.

La tragedia humana ya golpea a las grandes urbes con fuerza. En la ciudad de Nueva York, el alcalde Zohran Mamdani confirmó que al menos cinco personas murieron debido al desplome de las temperaturas antes de que las nevadas llegaran con fuerza.

Como medida de precaución ante el clima hostil, el sistema escolar de la Gran Manzana operará con clases a distancia este lunes.

En Washington, la capital despertó bajo una densa capa de nieve y el gobierno federal anunció el cierre preventivo de sus oficinas para el inicio de la semana laboral.

En Misisipi, la empresa Oxford Utilities suspendió sus labores nocturnas porque los árboles se rompen y caen sobre los trabajadores cuando estos intentan reparar las líneas eléctricas en la oscuridad. Las autoridades locales suplican a la población que permanezca en casa para evitar accidentes fatales en las rutas heladas.

La causa de este caos meteorológico es una masa de aire ártico que llega directamente desde Canadá. Los científicos indican que las perturbaciones en el vórtice polar son más frecuentes en los últimos 20 años.

Este fenómeno se vincula con el calentamiento rápido del Ártico, un proceso que debilita los vientos que normalmente mantienen el aire gélido confinado en el polo norte.

Las previsiones indican que las sensaciones térmicas extremas, que pueden descender hasta los -45 ºC, podrían durar toda una semana en algunos sectores del centro y este del país.