
Diego Maita L.
Liliana Herrero visita nuevamente nuestra ciudad, en esta ocasión para presentar “Fuera de Lugar”, su último disco de estudio. El encuentro con la artista será el próximo domingo 25 de enero en la Usina Cultural. A propósito de esto y otras cuestiones que orbitan en su música, conversamos con la intérprete entrerriana.
Liliana, de nuevo por Salta, y al menos es la quinta vez -si no más- que venís a nuestra provincia, ¿qué te pasa con venir a cantar acá?
Siempre es maravilloso estar en Salta la linda, no puedo más que recostarme en ese famoso dicho. Salta es hermosa: no sólo la ciudad, sino la provincia. Yo no recuerdo cuantas veces fui a Salta, si vos decís cinco veces me parece bárbaro, yo no recuerdo cuántas pero sí, fui con mis propios proyectos y fui con Juan Falú en dúo a tocar el disco de Leguizamón-Castilla. Me pone contenta tocar en un lugar nuevo para mí, que no conozco, que se llama la Usina Cultural y que me dijeron que es hermoso.
El año pasado tocaste en un espacio autogestivo de Vaqueros (La Totora) y ahora este año, si bien tocas en otro lugar, y en Salta Capital, es la misma gente la que te trae acá, ¿Qué pensas de la construcción desde la autogestión?
Yo lo veo con mucha alegría y mucho optimismo, el hecho que sea un ámbito de autogestión me pone mucho más contenta todavía. Son los lugares a los que yo voy, esa es la verdad. Yo no me he planteado llamar a este nuevo disco “Fuera de lugar” porque sí. Yo me retiro de los cánones y de las órdenes de este nuevo mundo, que es tan extraño y tan mercantil. Así que me retiro, pero no a la paz de mi casa sola, sino a salir a tocar en lugares que precisamente tienen esas características.
Me interesa estar fuera de cierta jerarquía de los medios y también de la mercantilización de la cultura, que es evidente que hoy ocurre. Entonces a mí me da mucha alegría esto que vos me decís, me pone contenta y me entusiasma más ir ahora, así como el año pasado me entusiasmó tocar en La Totora, que es un lugar hermoso, con un parque precioso, con le gente que se ubica como puede, en las piedras, en el pasto, una galería muy bella. Y yo eso no se lo pido al mercado, porque el mercado no me lo ofrece.
Haciendo una analogía con los vinos, hay en las canciones elegidas un blend de varietales con gente de tu radar rockero, como Spinetta y García, grandes folcloristas guitarristas como Yupanqui y Carnota, o gente nueva como Mocchi, que aporta “Compostaje”: ¿qué intención tenes al poner en diálogo a estos autores y compositores de este lado del mundo?
Un disco siempre es una narración, como un cuento, como una novela, en eso hay un contacto altísimo con la literatura. Yo ahí quise contar un poco el estado de las cosas de este país, que no me gustan para nada, puesto que me parece peligroso el lugar en donde estamos. Me parece triste, es un plan de descarte de vidas, y ningún gobierno me convencerá con esas ideas. Por otro lado, está muy fuerte la presencia de Horacio González, mi compañero de muchos años, que lo perdí y lo perdimos en el 2021 con el COVID. Fue un intelectual importante de la Argentina.
Además, cuando yo digo “Fuera de lugar”, me gusta aclarar qué significa eso: porque no significa defección o retiro. Fuera de lugar significa “…de este lugar que no me gusta, así como está el país y como está el mundo, no quiero pertenecer a esa humanidad”. Me retiro de los lugares que no me convencen, que no me hacen feliz, que no me dejan mostrar lo que estoy pensando e inventando en términos artísticos y políticos, pero me retiro a fundar otro lugar.
Este disco es una fundación: empieza con un poema hermoso de René Char que es un poeta francés combatiente en la Segunda Guerra Mundial contra la invasión nazi, después está Spinetta, están Teresa Parodi, Yupanqui, Carlos Marrodán, santiagueño, Raúl Carnota, Mocchi, que es un cantautor uruguayo muy interesante. Y además las invitadas: una es Susy Shock, que es una mujer poderosísima, muy interesante y está Lidia Borda, que para mí es una de las grandes cantantes de este país, y gran amiga también.
Pero además están Pedro Rossi en la guitarra, Ariel Naon en el contrabajo, Mariano Agustoni en el piano y Facundo Guevara en la percusión. Mi interés y preocupación son señalar que yo no me retiro más que de aquello que no me gusta como es. Prefiero un país donde no se descarten las vidas ni el territorio, y yo siento que estamos fundando, con otros, en una comunidad emancipada y libre, otro lugar. Es nuestra idea del disco.
Me haces acordar al Spinetta de mediados de los 90, cuando forma Los Socios del Desierto y saca su disco en el 97.
Yo siento que este momento, culturalmente, es el desierto. Y a mí me parece que en este momento, es un título acertadísimo. Luis era un poeta, y la banda con la que yo voy a presentar mi disco son mis socios del desierto. Estamos en una situación de mucho peligro, no sólo en Argentina, sino en Latinoamérica y eso hay que señalarlo.
La semana pasada partió una cantante muy querida por nosotros, Melania Perez ¿vos la conociste, compartiste con ella?
No tuve posibilidad de que nos encontráramos muchas veces, pero las veces que sucedió fue hermoso. Primero una gran cantora, segundo una mujer muy pensante, muy crítica, muy reflexiva sobre su propio canto, sobre los legados particulares de su provincia. La verdad que fue de una tristeza enorme. Me enteré por Teresa (Parodi) y para mí fue una tristeza tan grande, una enorme pérdida.
Ahora si vos me preguntas si en este país y en este momento cultural del país muchos periodistas recuerdan quién era Melania Perez, yo te digo que no. Y eso para mí es una catástrofe cultural. La queremos, la recordaremos quienes la escuchamos cantar, los que la escuchamos hablar. Yo compartí escasos momentos, pero siempre me pareció una mujer sumamente interesante y su canto era conmovedor y desgarrador. A mí lo que me entristece no es sólo su partida, sino que poco sepamos quien era Melania Perez, y al mismo tiempo te diría, y refiriéndome ahora a mi tierra del litoral, muchos no conocen quien era “Chacho” Müller y muchos no conocen a un montón de músicos y poetas importantes que partieron en nuestro país. Y que eso no esté en los noticieros de la televisión, a mí me parece que señala una catástrofe cultural, artística, poética y musical.
