
Los Valles Calchaquíes custodian algunos de los secretos geológicos más impactantes de Sudamérica. Entre la aridez de la precordillera y el cielo diáfano del noroeste argentino se esconde un paisaje que evoca la superficie del planeta Marte.
Se trata de las Grietas de Pacha, un complejo entramado de cañones estrechos, túneles naturales y farallones de un rojo ardiente.
Las Grietas de Pacha se localizan dentro del área de la histórica Finca Montenieva, un extenso predio privado de miles de hectáreas resguardado por familias locales. Este circuito se encuentra estrechamente vinculado a las famosas Cuevas de Acsibi, compartiendo la misma cuenca geológica y el mismo origen visual. En la lengua de las comunidades originarias kakán, el término Acsibi se traduce como "lugar de fuego". Dicha denominación cobra sentido al observar la intensa tonalidad colorada de los estratos rocosos, un efecto provocado por la alta concentración de óxidos de hierro en la arenisca.
El relieve actual es el resultado de millones de años de procesos naturales. Los movimientos tectónicos de la corteza terrestre elevaron los antiguos sedimentos, exponiendo capas superpuestas que luego sufrieron el desgaste constante del viento y del agua de los ríos estacionales. De este modo, la erosión esculpió hendiduras profundas, pasadizos de paredes simétricas y geoformas que asemejan velas derretidas o fortalezas medievales. La particularidad de las Grietas de Pacha radica en su dinamismo visual: debido a la disposición de los desfiladeros, las luces y sombras modifican las tonalidades de la piedra a cada hora, ofreciendo un paisaje cambiante a los caminantes.
El punto de partida hacia esta travesía es la plaza principal de Seclantás, pueblo reconocido a nivel nacional como la "Cuna del Poncho Salteño". Desde la ciudad de Salta se llega a la localidad mediante dos alternativas viales: Ruta por Cachi: Se toma la Ruta Provincial 33, atravesando la espectacular Cuesta del Obispo y el Parque Nacional Los Cardones, para luego empalmar con la mítica Ruta Nacional 40 rumbo al sur. La distancia total ronda los 184 kilómetros.
Ruta Directa por el Valle: Involucra el tránsito por la Ruta Provincial 33 y un posterior desvío por la Ruta Provincial 42, cubriendo un trayecto estimado de 150 kilómetros.
Una vez en el pueblo, el viajero debe trasladarse un par de kilómetros hacia el sur hasta ingresar a la Finca Montenieva. A partir de este sitio, el acceso vehicular convencional resulta imposible. El trayecto interno hacia las grietas requiere obligatoriamente rodados con tracción 4x4, aptos para avanzar sobre huellas de tierra, lechos de ríos secos y laderas empinadas habitadas por cardones, tolas y algarrobos.
Por tratarse de un área protegida de propiedad privada y debido a las complejidades del terreno, el ingreso independiente está prohibido. El recorrido demanda el acompañamiento de baqueanos y guías especializados de la familia Abán, pioneros en el desarrollo turístico del lugar.
La contratación de estos servicios se realiza de forma directa mediante la hostería del lugar o portales autorizados de la provincia. La presencia del guía aporta un valor que excede lo deportivo. Los baqueanos transmiten la rica historia arqueológica de la zona, la cual supo formar parte de la red de caminos del Imperio Inca.
Durante las caminatas es factible identificar vestigios de arte rupestre atribuidos a las antiguas culturas cacanas, así como rastros de pipas ceremoniales prehispánicas de cerámica fina, elementos que confirman el carácter sagrado que este rincón poseía para los pobladores originarios.
Recomendaciones
La travesía combina un tramo en camioneta todo terreno y una caminata intensa de varias horas bajo la modalidad de trekking. El circuito de caminata suele abarcar una distancia variable entre los 10 y 12 kilómetros en total. Las paredes de la quebrada se estrechan progresivamente a lo largo de la caminata, obligando a los aventureros a marchar en fila india y a sortear obstáculos naturales en medio de pasillos de roca que ocultan el cielo.
Para disfrutar plenamente de la actividad, se sugiere contemplar las siguientes pautas: La actividad demanda una exigencia física moderada a alta. El andar continuo sobre terreno pedregoso e irregular puede resultar agotador para personas con movilidad reducida o problemas cardíacos. Es indispensable calzar botas de trekking o zapatillas deportivas con suela de buen agarre para evitar resbalones en los sectores empinados. La radiación en los Valles Calchaquíes es alta durante todo el año. Resulta mandatorio llevar sombrero de ala ancha, gafas con filtro UV y protector solar de factor elevado.
