
Tras reunirse con Diego Santilli, Gustavo Sáenz acordó avanzar con una adenda a la licitación para asegurar los trabajos en el ramal C14 y gestionar financiamiento internacional para el C15. La presencia de las principales cámaras empresariales puso en evidencia el peso productivo de una infraestructura para la minería, el agro y la conexión con los mercados regionales.
La recuperación de los ramales ferroviarios C14 y C15 volvió a ocupar un lugar central en la agenda política y productiva de Salta. Esta vez, el reclamo llegó directamente a la Jefatura de Gabinete de la Nación y dejó dos compromisos sobre la mesa: incorporar una adenda al proceso licitatorio para hacer obligatorias las obras del C14 y avanzar con financiamiento internacional para el C15.
El acuerdo se alcanzó este miércoles, durante una reunión entre el gobernador Gustavo Sáenz y el jefe de Gabinete nacional, Diego Santilli, de la que también participaron representantes de las principales entidades empresariales de la provincia. No fue un encuentro exclusivamente político: detrás de la discusión ferroviaria están en juego los costos logísticos, la competitividad de las economías regionales y la posibilidad de mejorar la salida de la producción hacia otros mercados.
El punto central pasa por lo que ocurra después del anuncio. Para el C14, la propuesta es incorporar una adenda al pliego licitatorio, sin modificar sus condiciones, que establezca la obligatoriedad de las obras. Según lo expuesto tras la reunión, el objetivo es acompañar las inversiones vinculadas al desarrollo minero.
En el caso del C15, el camino planteado es otro: avanzar mediante financiamiento internacional, con intervención del Ministerio de Economía de la Nación. La definición abre una vía para impulsar los trabajos, aunque todavía habrá que conocer los pasos administrativos.
Los compromisos representan un avance para una demanda que involucra tanto al Gobierno provincial como al sector privado, pero no equivalen, por sí solos, a la ejecución inmediata de los trabajos. El desafío ahora será transformar los acuerdos políticos en decisiones administrativas, recursos disponibles y obras efectivas.
La importancia de ambos ramales va más allá de la recuperación de las vías. El C14 y el C15 forman parte de una infraestructura considerada estratégica para el Corredor Bioceánico y para la conexión del Norte argentino con los circuitos comerciales regionales e internacionales.
En una provincia donde la actividad minera gana protagonismo y el agro necesita reducir costos para competir, el ferrocarril puede convertirse en una herramienta decisiva. Un sistema ferroviario operativo permite mover grandes volúmenes de carga y ofrece una alternativa logística que puede complementar al transporte por carretera, especialmente en recorridos extensos.
Esa es una de las razones por las que la discusión reunió a sectores que, aunque tienen intereses distintos, coinciden en un punto: sin infraestructura, las posibilidades de crecimiento quedan condicionadas por los costos y las dificultades para transportar la producción.
Tras el encuentro, Sáenz remarcó que los dos ramales son fundamentales para el desarrollo provincial. También agradeció la intervención de Santilli y el acompañamiento de las cámaras empresariales, y sostuvo que se trataba de resolver una cuestión que debía ser atendida.
Del lado nacional, Santilli destacó el trabajo conjunto con la Provincia y vinculó los proyectos ferroviarios con el desarrollo minero y agropecuario. En su planteo, las obras también responden a una mirada geopolítica orientada a mejorar la conexión de la Argentina con otros mercados.
El respaldo empresario
La presencia de siete entidades empresariales y productivas le dio a la reunión un alcance que fue más allá de la relación entre los gobiernos provincial y nacional. Participaron representantes de la Cámara de Minería de Salta, CAPEMISA, la Unión Industrial de Salta, la Sociedad Rural Salteña, la Cámara de Comercio e Industria, la Cámara de Turismo y Prograno.
El acompañamiento empresario muestra que la infraestructura ferroviaria es una preocupación transversal para actividades que dependen de la logística para sostener su crecimiento. La minería necesita alternativas para trasladar insumos y producción; el agro busca mejorar su acceso a los mercados; y la industria requiere condiciones que permitan competir con menores costos.
José Alfredo Figueroa, presidente de la Sociedad Rural Salteña, calificó el encuentro como fructífero y destacó la necesidad de conectar al país con el mundo. Eduardo Gómez Naar, titular de la Unión Industrial de Salta, también valoró la convocatoria y subrayó la importancia del ferrocarril para el Norte Grande.
La coincidencia entre el Gobierno provincial y las entidades privadas fortalece el reclamo ante Nación. Pero también eleva las expectativas: ahora, los sectores que acompañaron las gestiones esperan que los compromisos anunciados tengan continuidad y se reflejen en avances verificables.
De los compromisos a las obras
La reunión con Santilli dejó una señal política favorable para Salta y abrió dos vías de trabajo diferenciadas para los ramales C14 y C15.
Para la provincia, el desafío es estratégico. La posibilidad de consolidar el Corredor Bioceánico y mejorar la competitividad de sus sectores productivos no depende de una sola obra, pero sí requiere una infraestructura de transporte capaz de acompañar la escala de las inversiones que se proyectan para la región.
tavo Sáenz acordó avanzar con una adenda a la licitación para asegurar los trabajos en el ramal C14 y gestionar financiamiento internacional para el C15. La presencia de las principales cámaras empresariales puso en evidencia el peso productivo de una infraestructura para la minería, el agro y la conexión con los mercados regionales.
